Se incrementa la participación de las mujeres en la minería mexicana

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Se incrementa la participación de las mujeres en la minería mexicana

Excluidas durante siglos de la minería, las mujeres representan entre 15 y 19 por ciento de la fuerza laboral de esta industria en México, dependiendo de la fuente que se consulte.

Su participación no se limita a tareas administrativas y financieras en las empresas del sector o de limpieza y cocina en los campamentos mineros, ya que en años recientes se ha multiplicado el número de ingenieras, laboratoristas, técnicas y operarias de los equipos millonarios, maquinaria y camiones especializados hasta de 40 toneladas de peso.

También ocupan cargos directivos en filiales de compañías extranjeras, pero tuvo que pasar más de un siglo para que una mujer, Karen Flores, llegara a la dirección de la Cámara Minera de México (Camimex), primer organismo empresarial del país fundado en 1906.

El amor a la piedra

Para resumir su incursión y vocación por esta industria, las mujeres mineras coinciden que les ganó el amor a la piedra. Una actividad que las vedó históricamente, con mitos como el de que si una mujer entraba en una mina ésta ocultaba sus riquezas o incluso podría provocar derrumbes y desgracias.

A la par de sus compañeros, las mujeres viven en zonas remotas, alejadas de sus familias –no escasean las madres solteras–, muchas veces en estados al otro extremo de sus lugares de origen. Y aunque existen varios horarios laborables, uno muy extendido es de 20 días en la mina por 10 de descanso.

La tecnificación y automatización en la minería facilitó que las mujeres ingresaran y comenzara a incrementarse el número en el sector, porque la fuerza física ya no es un requisito indispensable.

Aun así, no están exentas de actos de discriminación y machismo, incluso de sus familias, como ocurrió en la minera Media Luna, en la sierra de Guerrero, donde de 89 mujeres que fueron capacitadas como operarias sólo seis pudieron seguir laborando, porque los maridos de la mayoría no les dieron permiso para hacerlo, refirieron Feysal Rodríguez Valenzuela, gerente de la compañía, y Alfredo Phillips Greene, representante en México de Torex Gold. Entre las que dejaron su empleo, algunas crearon un taller de costura que ahora abastece de uniformes a la mina.

¿No que muy salsas? Vengan a cargar 20 bultos

Cuanto empecé, de cada 200 empleados sólo cinco éramos mujeres, pero ahorita ya somos 19 por ciento del total y esperamos llegar a 50 muy pronto, dice Anita González Herrera, quien el jueves pasado asumió la presidencia del capítulo México de la asociación internacional Women in Mining (WIN).

Duranguense de origen, Anita González comenzó a trabajar fortuitamente en una empresa minera y, a unos cuantos años de jubilarse, ya lleva cinco compañías en su cuenta, donde ocupó puestos gerenciales, entre ellas Mindfinders, donde fue gerente de país en 2007, puesto que nunca antes había ocupado una mujer en México.

Con sólo tres años y 120 afiliadas mexicanas,WIN es una organización no gubernamental fundada en Reino Unido y con presencia en un centenar de países mineros que pugna por la igualdad y la equidad en la minería.

En México ya somos muchas mujeres, pero no tantas como quisiéramos. La mayoría proviene de familias mineras, pero fuera de ellas pocas muchachas ven esta industria como su primera opción para trabajar, comenta.

En la minas todavía existe discriminación y hay muchos puestos para los que se prefiere contratar a hombres. “Llegan a decirnos: ‘a ver, venga la igualdad a cargar 20 bultos que se necesitan allá atrás. ¿No que muy salsas? ¡Vénganse! Y lo hacemos, pero no se trata de eso, porque son capacidades distintas, pero tenemos el mismo nivel de toma de decisiones que los hombres”.

Casi se duplicó la participación femenina

El más reciente informe anual de la Camimex indica que, al cierre de 2018, el Inegi reportó que las mujeres representaron 15 por ciento de los empleos en la industria minero metalúrgica, casi el doble respecto del 8 por ciento correspondiente a 2010 y mayor al 12 por ciento del promedio mundial.

El año pasado la industria llegó a 379 mil empleos directos afiliados al IMSS, lo que implicaría 56 mil 850 puestos ocupados por mujeres.

Sin embargo, sólo en las empresas afiliadas a la Camimex, las mujeres ya concentraban 17 por ciento de los empleos, con salarios y niveles de responsabilidad alineados a los de los hombres, según una encuesta interna del organismo aplicada en 43 minas (26 subterráneas, 11 de tajo abierto y seis de ambos tipos) pertenecientes a 29 compañías distintas.

Pero un sondeo sobre indicadores de recursos humanos, también aplicada por la Camimex entre sus asociados, arroja que sólo 7.8 por ciento por ciento del personal son mujeres. Si sólo se toma en cuenta al personal sindicalizado la cantidad baja a 5.1 por ciento, en tanto que se eleva a 15 por ciento en el caso de los trabajadores no sindicalizados.

Esa misma encuesta detalla que la mayor parte de las mujeres contratadas en las minas evaluadas se concentra en puestos de administración, ya que concentran 29.5 por ciento del total. En segundo lugar se ubican las que desempeñan labores técnicas, con 9.61 por ciento. En cambio, las que efectúan labores de supervisión en las minas representan 8.5 por ciento del total y aquellas que ya tienen puestos ejecutivos ascienden a 8.08 por ciento.

Fuente: jornada.com.mx

Editorial

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