Los técnicos de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) empezarán a trabajar con profesionales y estudiantes de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) para adaptar robots a la producción minera. Es un primer paso para lo que podría significar poner a San Juan, ciudad Argentina, en el futuro de la industria minera, ya que la automatización es la herramienta que están usando algunos de los proyectos más importantes del mundo.

La firma de convenio de este miércoles entre Gobierno, CNEA y UNSJ es un primer paso para iniciar el desarrollo del sector robótico, pero es también una fuente ilusión para las industrias generales de la provincia. Es que la comisión es una de las instituciones que pica en punto en cuanto a desarrollo de nuevas tecnologías para el sector de energías atómicas, pero luego trabaja con otros sectores para darle nuevas aplicaciones. Este proceso de enseñanza es el que realizarán en San Juan primero con el sector minero, ya que son los que potencialmente pueden empezar a comprar y usar robots, pero también puede extenderse a otras industrias locales.

altEn la mina Garpenberg, de Suecia, comenzaron con el uso de robots en 2012 y la productividad aumentó un 60%.

Este acuerdo deja las bases sentadas para que los técnicos provinciales puedan empezar a construir y comercializar robótica especializada para el sector minero, convirtiéndose así en proveedores, lo cual genera un aumento de obra tanto especializada como aquella que no lo es. La industria robótica emplea a ingenieros de varias ramas, entre ellos eléctricos y electrónicos, a desarrolladores informáticos y también a personas para el ensamble.

Los robots para la minería permiten trabajar en condiciones de alto riesgo, como zonas inestables, sin necesidad de que haya operarios involucrados. No son utilizados como reemplazo total de operarios y, según las autoridades locales, no representan un peligro para la cantidad de puestos de trabajo. En cambio, la utilización de procesos automatizados permite mejorar la producción de las minas y suelen ser presentados como oportunidades para reducir el impacto ambiental en emisión de ruidos, consumo de energía y agua.

El segundo acuerdo con CNEA

Si bien el anuncio del inicio de desarrollo de robots es el que más impacto ha generado en la provincia, no es el primer proyecto que encargan juntos Gobierno con la CNEA. Es que desde hace años trabajan en conjunto para la instalación de un Tomógrafo de Emisión de Positrones, un equipamiento de diagnóstico por imágenes que es fundamental para la detección temprana de algunas enfermedades y que será el primero en instalarse en la provincia.

Salud Pública junto al CNEA acordaron la llegada del equipamiento y tras esto los técnicos de la comisión serán los responsables de poner en funcionamiento y capacitar al personal. Según dijo Sergio Uñac durante la conferencia, la construcción civil se encuentra prácticamente lista y falta la llegada de la maquinaria, algo que podría suceder en el corto plazo.

Fuente: Tiempo de San Juan