El litio y el cobalto han estado en la mira de las firmas automotrices durante largo tiempo, sobre todo en la de Tesla, por su uso en las baterías para autos eléctricos. Sin embargo, hay otro metal que ha recibido menos atención en los mercados y que será clave. Se trata del manganeso, mineral cuya producción y comercialización en la región es liderada por la minera Autlán.

Automotrices como Volkswagen ya están apostando a la fabricación de baterías para vehículos eléctricos con alto contenido de manganeso, elemento químico que normalmente se encuentra junto con el hierro y que resulta fundamental en la producción de acero, además de ser uno los metales más abundantes de la tierra.

La armadora alemana anunció la introducción de una “batería unificada” que utilizará en 80 por ciento de sus vehículos para 2030, principalmente en Europa, las cuales tendrán las mismas dimensiones físicas, pero diferirá en su química.

Alrededor de 80 por ciento tendrá un alto contenido de manganeso, mientras que el 20 por ciento restante se utilizará con productos químicos de alto contenido de níquel. Esta diferencia en el contenido y química de las baterías le permitirá a VW reducir el costo de la celda de la batería entre un 30 y un 50 por ciento. Te recomendamos: Necesaria, reforma fiscal para incrementar productos gravables y contribuyentes: BBVA

Se estima que dos tercios de los costos del sistema de baterías provienen de su química, por lo tanto, para reducir el costo se deben usar productos químicos más baratos que el níquel y el cobalto.

Además investigadores del Laboratorio Nacional Argonne del Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE, por su sigla en inglés) están desarrollando una tecnología de almacenamiento de energía centrada en el manganeso.

El objetivo es desarrollar baterías de iones de litio más seguras y económicas.

“La mayoría de las baterías de iones de litio que alimentan los coches eléctricos en la actualidad dependen, hasta cierto punto, del cobalto. Este metal gris azulado ayuda a acumular más energía en una batería de forma segura, pero también plantea un problema: el cobalto es caro y, a menudo, se extrae en regiones inestables. A medida que crece el mercado de almacenamiento de energía, se están buscando productos químicos para baterías que dependan mucho menos del cobalto, o nada en absoluto”, explica el DOE.

La tecnología podrá aplicarse no solo a los vehículos eléctricos, sino también a la red eléctrica, donde se necesita el almacenamiento de baterías para recursos energéticos variables como la eólica y solar, y otras industrias.

“La demanda de almacenamiento de energía es demasiado grande para que una sola tecnología la satisfaga, por lo que estamos buscando alternativas económicas, seguras y respetuosas con el medio ambiente. El manganeso es una buena opción para eso", dijo en su momento Jason Croy, físico de Argonne.

Estrategia de negocio

La demanda de almacenamiento de energía está provocando movimientos estratégicos en la minería.

El año pasado, la minera regiomontana Autlán anunció la compra de Cegasa Portable Energy (Cegasa), el segundo mayor productor en la Unión Europea de bióxido de manganeso electrolítico (EMD).

“La demanda por EMD se ha mantenido estable y se espera tenga una trayectoria favorable de incremento en precios, que están en línea con las últimas tendencias del mineral de manganeso. El futuro de los productos de manganeso para la industria de las baterías de larga duración se ve prometedor, tras la manifestación de interés de fabricantes de baterías para los vehículos eléctricos de sustituir o bien mezclar elementos de alto costo como el cobalto y el níquel con manganeso, lo que podría significar un potencial de crecimiento para este mercado en los próximos años”, dijo en su momento la firma regiomontana.

Autlán es el más grande productor de manganeso en Centro y Norteamérica y es el único productor de nódulos de manganeso en el mundo. Su unidad de manganeso se divide en minería de manganeso (Mn) y ferroaleaciones de manganeso, destinadas principalmente al sector de acero.

Localizada al norte del estado de Hidalgo, la firma tiene la Unidad Minera Molango, la cual representa el depósito de mineral de manganeso grado metalúrgico más importante del Norte y Centroamérica y uno de los diez yacimientos más grandes del mundo.

Segmento de volumen

Frank Blome, jefe de Celdas y Sistemas de Batería, Componentes del Grupo Volkswagen, describió las baterías de alto contenido de manganeso como usadas para el "segmento de volumen", es decir, para la mayoría de los autos producidos por VW. “Es una tecnología prometedora a largo plazo y su rango está al mismo nivel que la tecnología de vanguardia actual".

El objetivo de Volkswagen en esta empresa es extender su alcance en toda la cadena de valor, por lo que Jorg Teichmann, director de Compras de Componentes del Grupo Volkswagen, destacó que competirá por las partes más interesantes del negocio, por lo que posiblemente VW realizará inversiones directas en instalaciones de producción de materias primas, así como en fábricas de baterías.

Para cumplir con sus objetivos actuales de vehículos eléctricos, VW necesitaría 240 GWh en baterías anualmente para 2030 y todas ellas provendrían de fábricas propiedad de Volkswagen o copropietarias de socios como Northvolt.

VW poseerá o será copropietario de seis fábricas de celdas de batería para 2030. Esto significa cuatro fábricas más además de las dos anunciadas anteriormente, todas instaladas en Europa.

Manganeso en México y en el mundo

El manganeso es el cuarto metal más usado en términos de toneladas, detrás del hierro, aluminio y el cobre y el décimo segundo elemento más abundante sobre la corteza terrestre, con una alta demanda mundial gracias a sus aplicaciones en la producción de acero y en baterías de alta capacidad, de acuerdo con el Instituto Internacional del Manganeso.

A nivel mundial los principales productores de manganeso se localizan en África y Medio Oriente, seguido por Asia y Oceanía. Por país, Sudáfrica ocupó la primera posición a nivel mundial, con una participación de 33 por ciento de la producción en 2019.

En México, el manganeso participó con 4.1 por ciento en el valor de la producción del grupo de minerales siderúrgicos en 2019, que sumó en total 25 mil 119 millones de pesos y que abarca fierro que participa con 60.2 por ciento, coque con 22.4 por ciento y carbón con 13.4 por ciento, según el INEGI.

Reportes de Autlán indican que durante 2020 la industria del manganeso fue afectada por la desaceleración económica, situación que se agudizó por los efectos de la pandemia ocasionada por el covid-19. Los precios en China de manganeso tuvieron una caída anual de 17 por ciento en 2020.

Fuente: Milenio