COMUNICADO SOBRE EL CONTRATO DE LA MINA COBRE PANAMÁ

El potencial de desarrollo del sector minero panameño es muy grande y hay que mirarlo como un proyecto nacional de desarrollo sostenible a nivel nacional y local. Esto a todas luces es un hecho demostrado ya que a solo tres años del inicio de la operación de la mina Cobre Panamá ésta contribuye al país con el 4% del PIB, más de 1,850 proveedores locales que reciben pagos anuales por más de US$ 500 millones, 39 mil empleos directos e indirectos, US$ 100 millones anuales en cuotas a la CSS, siendo el mayor exportador de bienes del país y además aporta significativamente a la conservación de la biodiversidad en áreas protegidas y al desarrollo humano sostenible.

La Cámara Minera de Panamá exhorta firmemente a las autoridades del Gobierno Panameño a reorientar el manejo con que ha conducido la negociación del nuevo contrato de operación de la mina Cobre Panamá, presionando con plazos fatales y anuncios incomprensibles como “proceder con medidas alternas para la operación de la mina”.

En momentos en que nuestro país requiere atraer capitales del exterior, para dinamizar la economía, generar empleos de calidad e impulsar el desarrollo humano sostenible, resulta tristemente contradictorio enviar el mensaje a la comunidad internacional de que en Panamá hay inclinaciones hacia la expropiación de la inversión privada.

Emplazar con amenazas y presiones a la mayor inversión privada en la historia del país -que acumulada hoy alcanza los US$ 10 mil millones- es un golpe nefasto para la reputación y credibilidad de la Nación, porque es también un mensaje inequívoco de que en Panamá no se puede confiar para hacer negocios e invertir.

CAMIPA reconoce los legítimos anhelos del Gobierno de la República de Panamá de lograr que el sector minero contribuya significativamente a las arcas fiscales, por lo que invocamos a que las negociaciones estén enmarcadas en los parámetros legales establecidos en el Código de Recursos Minerales vigente, en los más altos estándares internacionales para este tipo de actividad y no en otro tipo de intereses.

CAMIPA ofrece sus buenos oficios para ayudar a llevar a buen puerto las negociaciones y a su vez alienta a las partes a que el nuevo contrato administrativo de operación entre el Estado Panameño y Cobre Panamá sea en su más amplio sentido ganar - ganar, para que todos los panameños se beneficien de manera directa de los grandes aportes que el desarrollo del sector minero representa, sin perder de vista que estos beneficios no consisten únicamente en las contribuciones directas del sector a las arcas del Estado.