Cada 1 de octubre se conmemora el Día Internacional del Café, una fecha que permite mirar más allá de la taza y reconocer una cadena productiva que sostiene a millones de familias. En México, la actividad cafetalera y la minería encuentran puntos de conexión en territorios como Guerrero, donde el desarrollo de proveedores, la promoción de productos regionales y los proyectos comunitarios muestran que distintas actividades económicas pueden convivir y generar oportunidades.
El Día Internacional del Café fue establecido por los países miembros de la Organización Internacional del Café (OIC), que acordaron en 2014 celebrar cada 1 de octubre una fecha común para reconocer la diversidad de esta industria y, especialmente, el trabajo de quienes dependen económicamente de su cultivo. Para 2026, la organización mantiene la campaña “Coffee is Part of the Solution”, enfocada en el papel que puede desempeñar el café en el desarrollo económico, social y ambiental de las comunidades productoras.
La dimensión social del cultivo es considerable. De acuerdo con la OIC, alrededor de 12.5 millones de familias agricultoras en el mundo obtienen ingresos del café, por lo que fortalecer su productividad, comercialización y acceso a nuevos mercados tiene un impacto que trasciende al propio sector agrícola.
En México, la producción nacional mantiene una tendencia superior al millón de toneladas. La Secretaría de Agricultura informó en junio de 2026 que la expectativa para este año es superar nuevamente ese volumen, principalmente mediante la producción de pequeñas y medianas unidades agrícolas. Además, Senasica destinó 32.2 millones de pesos durante 2026 a acciones fitosanitarias en ocho estados cafetaleros, entre ellos Guerrero.
Precisamente Guerrero ofrece uno de los ejemplos más interesantes de encuentro entre el café y una de las principales actividades industriales del estado: la minería. Más que competir por el desarrollo regional, ambas cadenas han coincidido en espacios de promoción económica, proveeduría y fortalecimiento de productos elaborados por comunidades locales.
Un caso concreto ocurrió durante la XXXVI Convención Internacional de Minería, celebrada en Guerrero en 2025. Productores agroindustriales y artesanos tuvieron acceso a uno de los principales encuentros del sector minero en México y lograron ventas superiores al medio millón de pesos. Entre las marcas presentes estuvieron Café Herberada, de Atoyac, y Café Abuelo Diego, de Iliatenco, además de productores de miel, chocolate, jamaica, mango y otros artículos regionales.
El dato resulta relevante porque muestra una vertiente menos visible de la actividad minera: su capacidad para convertirse en escaparate comercial para otras economías de las regiones donde opera. Una convención minera no sólo moviliza empresas especializadas en maquinaria, tecnología, ingeniería o servicios industriales; también puede atraer visitantes y compradores capaces de ampliar el mercado de productos elaborados localmente.
La relación también se observa en las estrategias de desarrollo económico alrededor de las operaciones. El Gobierno de Guerrero ha señalado que el sector minero fortalece la economía estatal mediante empleo y contratación de proveedores locales. En 2025, durante la ampliación del Complejo Minero Morelos de Minera Media Luna, se informó que la minería aportaba 4.8% del PIB estatal y generaba más de 31 mil 500 empleos directos e indirectos, además de una derrama anual superior a 13 mil millones de pesos.
Esa derrama puede alcanzar actividades que aparentemente se encuentran lejos del proceso de extracción mineral. Ferias, exposiciones y programas de vinculación vinculados con la minería han permitido colocar ante nuevos consumidores productos agroindustriales originarios de Guerrero. En experiencias realizadas alrededor de Minera Media Luna también se han presentado productos regionales como textiles, miel, mermeladas, dulces, café y otras mercancías elaboradas por emprendedores de la entidad.
El café guerrerense, además, atraviesa un momento de mayor reconocimiento. En abril de 2026, el Certamen a la Calidad del Café Guerrerense registró por primera vez una muestra con 90 puntos en evaluación sensorial, correspondiente a un café geisha producido en Nueva Delhi, Atoyac de Álvarez. Autoridades estatales señalaron que ese resultado fortalece el potencial del estado dentro de los mercados especializados.
En la Montaña de Guerrero también ha aumentado la transformación local del grano. Productores de Iliatenco y Malinaltepec comercializan distintas marcas y realizan procesos de tostado, molienda y envasado, lo que permite conservar una mayor proporción del valor agregado en las propias comunidades.
La coincidencia territorial entre minería, agricultura y pequeñas empresas abre así una oportunidad importante: construir cadenas económicas más diversificadas. El desarrollo de una región minera no tiene que limitarse exclusivamente a las actividades relacionadas con la extracción. La compra local, las ferias de proveedores, los espacios comerciales y la capacitación empresarial pueden fortalecer negocios que permanezcan activos independientemente del ciclo de vida de una mina.
Esta visión también coincide con una tendencia creciente dentro de la minería moderna: procurar que el impacto económico trascienda la operación industrial y contribuya a desarrollar capacidades permanentes en las comunidades. En Guerrero, el Foro Guerrero Minero 2025 reunió a 1,800 asistentes, 160 empresas y más de 600 encuentros entre citas de negocios y entrevistas profesionales, con participación de compañías mineras y proveedores nacionales y locales.
En este Día Internacional del Café, la relación entre ambos sectores permite observar la minería desde otra perspectiva. Detrás de una operación minera existe una extensa cadena de trabajadores, proveedores y comunidades; y dentro de esas mismas regiones existen agricultores, emprendedores y productores que buscan mercados para sus productos.
Del subsuelo a la taza, el punto de encuentro está en el desarrollo regional: cuando la inversión, la proveeduría local y los espacios de comercialización se articulan correctamente, la minería puede convertirse también en una plataforma para que productos como el café mexicano lleguen a más consumidores y generen oportunidades económicas más allá de la propia mina.
Fuentes consultadas
- Organización Internacional del Café (OIC), Día Internacional del Café y campaña global 2026.
- Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, perspectivas de producción cafetalera nacional 2026.
- Senasica, acciones fitosanitarias para zonas cafetaleras en 2026.
- Gobierno del Estado de Guerrero, productos agroindustriales en la XXXVI Convención Internacional de Minería.
- Gobierno del Estado de Guerrero, ampliación del Complejo Minero Morelos y datos económicos del sector.
- Gobierno del Estado de Guerrero, Certamen a la Calidad del Café Guerrerense 2026.
- Gobierno del Estado de Guerrero, resultados del Foro Guerrero Minero 2025.
- El Sol de Acapulco, producción de café de altura en Iliatenco y Malinaltepec.
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