El deporte como semillero de futuro: Academias Peñoles fortalecen comunidades
Más allá de la cancha, el futbol se ha convertido en una herramienta de transformación social en las regiones donde opera Industrias Peñoles. A través de sus academias deportivas, la compañía impulsa un modelo formativo que combina disciplina, educación y valores, impactando directamente en la vida de cientos de familias.
Actualmente, cerca de 1,200 niñas y niños forman parte de este programa en estados como Coahuila, Durango, Estado de México, Oaxaca, Zacatecas y Chihuahua. Para ellos, cada entrenamiento no solo representa una oportunidad para mejorar su desempeño deportivo, sino también para fortalecer habilidades personales como la constancia, el trabajo en equipo y la responsabilidad.
Uno de los aspectos más distintivos de las Academias Peñoles es su enfoque integral. La participación de los menores no se limita al rendimiento en la cancha, ya que se exige un compromiso académico sólido, con un promedio mínimo de 8.0, además de asistencia constante a los entrenamientos. Este requisito refuerza la idea de que el desarrollo personal va de la mano con la educación.
El modelo también integra activamente a las familias. Padres y madres de los participantes reciben orientación en temas clave como nutrición, convivencia y apoyo emocional, generando un entorno que favorece el crecimiento saludable de los jóvenes. De esta manera, la formación trasciende lo deportivo para convertirse en un esfuerzo colectivo.
El momento cumbre de este proceso llega con la Copa Santos Peñoles, un torneo que reúne a los integrantes de las academias y a equipos de distintas partes del país. Este encuentro no solo eleva el nivel competitivo, sino que fomenta la convivencia, el respeto y el sentido de pertenencia entre los participantes.
La edición 2026 se celebrará del 30 de abril al 5 de mayo en 12 sedes simultáneas, consolidándose como uno de los eventos deportivos infantiles más relevantes en su tipo. Bajo condiciones seguras y organizadas, los jóvenes tendrán la oportunidad de vivir una experiencia cercana al alto rendimiento.
Con este tipo de iniciativas, Peñoles continúa apostando por el deporte como un vehículo de cambio social, demostrando que la inversión en la niñez y en la formación de valores puede generar impactos positivos que trascienden generaciones.