El mercado del oro volvió a captar la atención global luego de que el precio de la onza superara los 4 500 dólares, marcando un nuevo máximo histórico en un contexto de creciente cautela económica. El movimiento se dio tras la publicación de datos laborales en Estados Unidos que reflejaron una desaceleración más clara de lo previsto, fortaleciendo la percepción de que el ciclo restrictivo de la política monetaria podría estar llegando a su fin.
Aunque el empleo estadounidense continúa mostrando cierta resiliencia, los últimos indicadores revelan una menor creación de puestos de trabajo y una moderación en el ritmo de contratación, señales que han sido interpretadas por los mercados como un posible anticipo de ajustes en la política de tasas de la Reserva Federal.
Este escenario ha reforzado el atractivo del oro como activo de resguardo. Históricamente, el metal precioso tiende a beneficiarse cuando disminuyen las expectativas de tasas elevadas, ya que reduce el costo de oportunidad frente a instrumentos financieros que sí generan rendimiento. En ese sentido, los inversionistas han reaccionado anticipándose a un entorno monetario más flexible en los próximos meses.
El avance del oro no responde únicamente a factores económicos. La persistente incertidumbre geopolítica, junto con la volatilidad en los mercados financieros internacionales, ha mantenido una demanda sostenida por activos considerados seguros. El resultado ha sido una escalada constante del precio, que esta semana se consolidó con una ganancia acumulada cercana al 4 %.
Analistas del sector señalan que, mientras se mantenga la combinación de crecimiento moderado, inflación contenida y expectativas de recortes en las tasas de interés, el oro podría conservar una tendencia alcista durante el resto del año. Algunas proyecciones incluso contemplan nuevos máximos si los datos macroeconómicos continúan reforzando la narrativa de desaceleración.
Con este nuevo récord, el oro reafirma su papel como termómetro de la incertidumbre global y como uno de los principales refugios financieros en periodos de ajuste económico.
¿Comentarios?
Déjanos tu opinión.