La minería basada en las comunidades hace la diferencia

Para hacer minería, no solo se requiere de expertos, maquinaria y procesos tecnológicos que garanticen la seguridad de la operación, existe un componente fundamental para su correcta implementación: el trato a las comunidades.

Alrededor del mundo existen personas que han encontrado la forma de mejorar los procesos organizacionales de las empresas mineras, con el fin de obtener un entendimiento real de las necesidades que presentan las comunidades que se encuentran aledañas a un proyecto. Este es el caso de Alejandro (Alex) Manzano, publicista mexicano que encontró en la neurociencia un camino para lograr “minería bien hecha”.

“La minería importa”, así lo cree Alex Manzano, consultor mexicano que se ha dedicado al sector basándose en la investigación del comportamiento humano y desarrollando estudios sobre los fundamentos científicos para promover esta actividad ancestral en las comunidades de su país.

“El temor a la minería se ha impregnado en la mente de algunos habitantes de los pueblos a través de diferentes argumentos, lo cual genera uno de los principales obstáculos para entablar acuerdos”, comenta. Su estudio contempla una nueva forma de observar las relaciones comunitarias y la comunicación, pues le interesa encontrar soluciones que fomenten el diálogo para que los habitantes se sientan seguros y en confianza.

Hay caminos de coexistencia y las empresas pueden encontrarlos porque sus hechos siempre llevan a que las comunidades estén mejor de lo que estaban, “Creo en la minería por ser un sector grande en cuanto a lo que representa, por ejemplo, en Zacatecas genera cuatro de cada diez pesos en lo que se mueve la economía, y con respecto a México, es el cuarto sector productor de la misma, es un terreno fértil. La minería me adoptó hace algunos años siendo Gerente de Recursos Humanos en una compañía y quiero aportarle ayudándole a las empresas a entender el trato que deben darles a las comunidades”, agrega Manzano.

Cada vez que Alex recorre diferentes zonas marginadas de México, entre ellas Oaxaca, encuentra oportunidades para mejorar la calidad de vida de sus habitantes a través de la minería, en un país que cuenta con la mina de plata más grande del mundo llamada Fresnillo. Su trayectoria lo ha llevado a concluir que “la minería está presente no sólo en los materiales de las casas, también se hace presente en el corazón de las personas”.

Fuente: vanguardia.com