México se consolida como centro estratégico para la fabricación de trenes de Alstom
La expansión de los proyectos ferroviarios de pasajeros podría fortalecer la cadena de proveeduría nacional, impulsar la contratación de personal técnico y ampliar las exportaciones desde el país.
El nuevo ciclo de inversión ferroviaria que atraviesa México comienza a generar oportunidades más allá de la construcción de vías. Para Alstom, el país puede convertirse en una plataforma industrial desde la cual se fabriquen trenes, se desarrollen sistemas de señalización y se atiendan contratos de mantenimiento para el mercado nacional y de exportación.
La compañía francesa busca aprovechar la expansión prevista de la red ferroviaria de pasajeros, así como la necesidad de modernizar algunos sistemas urbanos que acumulan décadas de operación.
A diferencia de otros mercados en los que mantiene principalmente actividades comerciales, en México Alstom cuenta con infraestructura productiva, personal especializado y una cadena de proveedores que le permite desarrollar proyectos de mayor alcance.
Su principal activo industrial se encuentra en Ciudad Sahagún, Hidalgo, donde opera la planta de material rodante más grande de América y la tercera de mayor relevancia dentro de la organización a escala mundial. Desde este complejo se fabrican equipos para proyectos nacionales y para su envío a otros países, especialmente Estados Unidos.
Mayor demanda de talento especializado
La expansión de sus operaciones también representa un desafío laboral. La empresa prevé duplicar, durante los próximos 18 meses, el número de colaboradores asignados a determinadas áreas técnicas, al pasar de poco más de mil personas a aproximadamente dos mil.
Este crecimiento requerirá perfiles especializados en manufactura, ingeniería, mantenimiento, señalización y operación ferroviaria. La capacitación y el desarrollo de talento serán, de acuerdo con la compañía, uno de los principales retos para responder a la demanda de los nuevos contratos.
Alstom mantiene actualmente más de tres mil empleos en México y tiene presencia en 24 instalaciones distribuidas en 12 entidades del país. Sus operaciones se concentran en tres líneas principales: fabricación de material rodante, señalización y mantenimiento.
Durante el último año, la firma destinó más de mil millones de pesos a sus actividades en México y contempla inversiones adicionales cercanas a los 50 millones de euros para ampliar instalaciones y fortalecer distintas áreas operativas.
Trenes del Norte ampliará la carga de trabajo
Entre los proyectos más relevantes para la compañía se encuentra Trenes del Norte, contrato que considera la fabricación de 47 unidades ferroviarias y un contenido nacional superior al 76%.
El acuerdo, valuado en alrededor de 20 mil 200 millones de pesos, también incluye mantenimiento integral durante cinco años, equipamiento de talleres, estaciones de inspección y espacios para el abastecimiento de los trenes.
Este programa se suma a la participación de Alstom en el Tren Maya, los sistemas de metro del país y otros proyectos ferroviarios desarrollados a lo largo de sus 73 años de presencia en México.
La empresa participó desde 1969 en la primera línea del Metro de la Ciudad de México. Actualmente, alrededor del 72% de la flota de ese sistema está integrada por trenes fabricados por la compañía.
Nuevos corredores abren oportunidades
El programa ferroviario federal contempla la construcción de aproximadamente tres mil kilómetros de vías para pasajeros durante los próximos años. Entre las rutas consideradas se encuentran los trayectos AIFA-Pachuca, México-Querétaro, Manzanillo-Colima y México-Puebla-Veracruz.
A estos proyectos se suma la posible renovación de infraestructura ferroviaria urbana, particularmente en ciudades donde los equipos y sistemas comienzan a mostrar signos de envejecimiento.
Bernard Peille, director general de Alstom para América Latina, aseguró que México seguirá ocupando una posición relevante dentro de la estrategia regional de la empresa, tanto por el tamaño de su mercado como por su capacidad manufacturera.
La apuesta de la compañía no se limita a vender trenes. Su estrategia contempla aumentar la fabricación local, fortalecer la proveeduría mexicana, formar personal especializado y utilizar al país como una base para atender proyectos ferroviarios en Norteamérica.
En un contexto de crecimiento urbano y mayores necesidades de transporte, el desarrollo ferroviario podría convertirse en uno de los principales motores de inversión industrial y generación de empleo técnico en México.
Fuente: Forbes México