Con el objetivo de realizar nuevas políticas públicas que respeten los lineamientos de medio ambiente, la mayoría de las empresas de la industria de la transformación del estado de Zacatecas, la industria minera y la industria cervecera, además de la coordinación de la Secretaría de Agua y Medio Ambiente (SAMA) realizarán un club de protección al medio ambiente, según informó Salvador Constantino Ruíz, procurador del Medio Ambiente en el estado de Zacatecas.

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Más de 25 empresas han suscrito una carta de intención dirigida al Poder Ejecutivo del estado para la realización de esta asamblea, entre los que se encuentran Grupo Frisco, Dulces Mara, Dulces Karla de Tabasco, Peñoles, Fresnillo PLC, entre otras industrias manufactureras que se localizan principalmente en Calera, así como autoridades federales, académicos de la Benemérita Universidad Autónoma de Zacatecas (BUAZ) y del Instituto Politécnico Nacional (IPN) del estado.

El club se reunirá trimestralmente y se espera que el gobernador del estado funja como presidente.

“Este club surge tras la encomienda del gobernador de realizar un código de biodiversidad en el cual tenemos que tener una mejor sistematización con base en la globalización y los pactos internacionales que se han asumido en nuestro país. Este club va a servir para que todos los procesos productivos respondan a las necesidades del medio ambiente”, declaró Constantino Ruíz.

Afirmó que con la realización del club se intenta conseguir sobre todo tener una legislación más sistemática, así como políticas públicas más accesibles a la industria que respeten el medio ambiente para permitir los procesos de producción para beneficio de los zacatecanos.

El procurador del Medio Ambiente detalló que “actualmente nosotros como procuraduría revisamos los residuos de manejo especial, aquellos residuos no resultan peligrosos, no obstante ya no se pueden reutilizar en el proceso productivo, y este club nos va a servir para eso, tener una aproximación más cercana con las industrias y que no sean solamente durante las inspecciones, sino entablar un diálogo permanente, y realizar una política pública de puertas abiertas”.

Fuente: La Jornada