Presentan Mujeres de Acero, historias que nacen desde la vida real
En el Centro Cultural Minero se llevó a cabo la presentación del libro Mujeres de Acero, una obra impulsada por ArcelorMittal México que recoge historias de mujeres que han logrado transformar su vida a partir de distintas circunstancias.
Al evento asistieron representantes del sector minero, integrantes de WIM México, medios de comunicación y, principalmente, las algunas de las protagonistas del libro, quienes compartieron parte de sus experiencias frente al público.
Mujeres de Acero reúne 12 testimonios construidos a lo largo de más de 16 años de trabajo comunitario en Lázaro Cárdenas, Michoacán. No se trata de historias idealizadas, sino de procesos reales que parten de contextos complejos: falta de oportunidades, entornos de violencia, limitaciones económicas y acceso restringido a la educación.
Durante su intervención, Fernanda Vázquez, coordinadora de Desarrollo Sostenible de ArcelorMittal México, habló sobre la importancia de que las empresas se involucren activamente en las comunidades donde tienen presencia. Señaló que este tipo de iniciativas permiten generar un impacto directo en las personas, más allá de los indicadores o resultados corporativos.
Comentó que, a través del programa Mujeres de Acero, se ha logrado trabajar con miles de mujeres, brindándoles herramientas, información y espacios de acompañamiento que, en muchos casos, se convierten en un punto de partida para cambiar el rumbo de sus vidas.
Por su parte, Marisol Barragán, presidenta de WIM México, compartió una reflexión que atravesó toda la presentación: el acero no nace fuerte, se forma bajo presión. Desde ahí, dijo, se puede entender lo que muchas mujeres viven en sus propios procesos.
Explicó que el libro no está construido desde cifras, sino desde historias que permiten dimensionar el impacto real de un programa que ha acompañado a mujeres en su desarrollo personal, emocional y económico.
Uno de los momentos más significativos fue escuchar directamente a las protagonistas.
María de la Luz Molina relató que creció en una comunidad donde estudiar no era una opción sencilla para las niñas. A pesar de ello, insistió en continuar su formación y, años después, encontró en el programa un espacio que le permitió desarrollarse, generar ingresos y replantear su vida. Hoy, dijo, se siente una mujer distinta, más segura y consciente de sus capacidades.
Aide Juárez, licenciada en Educación Primaria y directora escolar, compartió una historia marcada por años de silencio dentro de su vida personal. Explicó que fue a través del acompañamiento recibido que logró cambiar la forma en la que se veía a sí misma. “El silencio no es una virtud”, dijo, al hablar de lo que implica volver a tomar la palabra.
En tanto, Macrina Moreno habló sobre una infancia atravesada por la violencia y cómo, sin darse cuenta, replicó esos patrones en su propia vida. Fue dentro del programa donde logró identificarlo, trabajar en ello y cambiar su relación con sus hijos. Hoy se define como una mujer diferente, con otra forma de mirar su historia.
Edith Landa, coordinadora del programa, explicó que Mujeres de Acero inició en 2009 como un proyecto enfocado en liderazgo y desarrollo de habilidades, pero con el tiempo se fue ampliando para responder a lo que las propias mujeres necesitaban.
Actualmente, además de formación, el programa incluye acompañamiento psicológico, canalización jurídica, alfabetización, educación básica y herramientas prácticas para el desarrollo personal y comunitario. Subrayó que es un programa gratuito y abierto a la comunidad.
Durante la sesión de preguntas, se informó que el libro fue presentado por primera vez en diciembre de 2025 y que hasta ahora se han distribuido alrededor de 500 ejemplares. Está disponible en formato digital e impreso, y lo recaudado se destina al fortalecimiento del programa.
También se abordó el tema de la equidad de género. Las participantes coincidieron en que, aunque hay avances, aún existen múltiples barreras que enfrentar, desde lo cultural hasta el acceso a oportunidades.
La presentación cerró con una idea que se repitió a lo largo del evento: cuando una mujer logra cambiar su vida, el impacto no se queda en ella, alcanza a su familia y a su comunidad.
Mujeres de Acero deja ver justamente eso. No desde el discurso, sino desde las historias.