El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, confirmó que no tiene planes de subirle los impuestos al sector minero.

México introdujo una regalía minera de 7,5% en 2014, que se suma a un impuesto minero especial de 0,5% aplicado a los productores de oro y plata.

Las empresas también pagan derechos mineros por hectárea y un impuesto a las sociedades de 30%.

“No tenemos nosotros contemplado aumentar impuestos ni crear impuestos nuevos, porque no solo es el derecho, sino que ya existe ese impuesto”, indicó AMLO en su conferencia de prensa diaria.

Los comentarios del presidente, emitidos en respuesta a una consulta sobre tasas de derechos mineros, serán bien recibidos por la industria.

Las mineras enfrentan una elevada carga fiscal en México y algunas llegan a pagar casi un 50%, más que en jurisdicciones como Canadá, que tradicionalmente se considera entre los países con impuestos más altos.

Los comentarios de AMLO también siembran dudas sobre el futuro de una propuesta para reformar el sistema local de derechos mineros.

La iniciativa del diputado Irán Santiago Manuel, del partido oficialista Morena, plantea un nuevo régimen de derechos mineros basados en la producción para reemplazar los actuales pagos por hectárea.

Según la moción de Santiago, las empresas pagarían un 5% anual de los ingresos por venta de minerales de sus concesiones, lo que aumentaría a 8% para las operaciones de oro, cobre y plata, en comparación con gravámenes semestrales que van de 7,56 pesos (US$0,38) a 165,32 pesos por hectárea.

La propuesta apunta a acabar con lo que el legislador califica de régimen fiscal minero excesivamente generoso.

Cuando AMLO asumió el cargo, se comprometió a congelar los impuestos durante los primeros tres años de su sexenio.

Acercándose a diciembre, que marca la mitad de su mandato, el presidente ha señalado que no hay planes de subirle los impuestos al sector minero, lo que es un reconocimiento tácito de que la industria ya está gravada a niveles relativamente altos.

Fuente: Bnamericas