Producción minera en México repunta y abre nuevas oportunidades de inversión
La minería mexicana registró durante 2025 uno de sus mejores resultados económicos de los últimos años, impulsada por el aumento en el valor de los minerales, el dinamismo de las exportaciones y una mayor contribución fiscal.
El valor de la producción minero-metalúrgica alcanzó los 379 mil 290 millones de pesos, cifra que representó un crecimiento de 21.2% respecto al año anterior. Este desempeño confirma la importancia de la actividad extractiva dentro de la economía nacional y su participación en cadenas productivas como la construcción, la industria automotriz, la electrónica y la generación de energía.
Además del crecimiento productivo, el sector mantuvo una presencia relevante en el comercio exterior. Las exportaciones mineras sumaron 30 mil 642 millones de dólares, mientras que la balanza comercial presentó un saldo positivo de 13 mil 747 millones de dólares.
Este resultado cobra relevancia ante el creciente interés internacional por asegurar el suministro de minerales indispensables para la transición energética, la fabricación de baterías, los sistemas de almacenamiento y el desarrollo de infraestructura tecnológica.
Aumenta la recaudación vinculada con la minería
La aportación fiscal de la industria también mostró un avance considerable. Durante 2025, las empresas mineras entregaron al gobierno federal más de 78 mil 135 millones de pesos, un incremento de 72.3% en comparación con el ejercicio previo.
Los recursos provenientes de esta actividad incluyen pagos por impuestos, derechos y otras obligaciones relacionadas con la operación y el aprovechamiento de los recursos minerales.
A este impacto se suma la contratación de trabajadores, proveedores y servicios especializados en distintas regiones del país, particularmente en estados con una fuerte vocación minera.
El sector busca detonar nuevos proyectos
La Cámara Minera de México señaló que existe la posibilidad de movilizar inversiones superiores a los 14 mil millones de dólares durante los próximos años.
Estos recursos podrían destinarse a la ampliación de operaciones, modernización de instalaciones, exploración y desarrollo de nuevos proyectos. Sin embargo, la industria ha planteado que la inversión dependerá de contar con condiciones regulatorias claras, certeza jurídica y procesos eficientes para la autorización de actividades.
Pedro Rivero, presidente de la organización, destacó que México cuenta con el potencial geológico, la experiencia técnica y la ubicación estratégica necesarias para fortalecer su participación en el mercado internacional de minerales.
El crecimiento reportado también coloca sobre la mesa la oportunidad de integrar a la minería dentro de los objetivos del Plan México, especialmente en lo relacionado con el desarrollo industrial, la sustitución de importaciones y la consolidación de cadenas regionales de suministro.
El reto será transformar el incremento en el valor de la producción en inversiones de largo plazo, empleos formales y proyectos que mantengan estándares ambientales, sociales y de seguridad.