Que Mi Escuela Brille: Terronera revitaliza educación y transforma espacios escolares

El pasado 2 de diciembre, la Escuela Primaria Lázaro Cárdenas del Río vivió un acontecimiento importante: después de más de ocho años de abandono, su aula de cómputo fue rehabilitada y puesta de nuevo a disposición de la comunidad estudiantil, gracias al programa social “Que Mi Escuela Brille”, impulsado por la Mina Terronera.

Esta iniciativa nace con la visión de dignificar, modernizar y revitalizar espacios educativos, garantizando que las niñas y niños cuenten con ambientes seguros y funcionales que potencien su aprendizaje y creatividad. El programa fue diseñado de forma colaborativa, partiendo de las necesidades expresadas por docentes y directivos, con la intención de atender problemas reales de infraestructura, apoyar la inclusión tecnológica y acercar herramientas educativas a escuelas con recursos limitados.


Una escuela con futuro digital

El primer resultado tangible de este programa fue la recuperación integral del laboratorio de cómputo, un aula que había permanecido inactiva tras años de desuso. De las once computadoras almacenadas sin funcionar, el departamento de Tecnologías de la Información de Terronera logró recuperar siete equipos, los cuales ya están disponibles para uso de los estudiantes.

Además de la restauración tecnológica, el espacio recibió una rehabilitación física completa, que incluyó:


  • Aplicación de pintura nueva.
  • Reparación de puertas y ventanas.
  • Mejora de la iluminación interior.
  • Acondicionamiento de un área contigua transformada en mini-biblioteca para consulta y estudio.

Con estas acciones, los alumnos ahora tienen acceso a programas educativos, plataformas interactivas y recursos digitales que complementan sus aprendizajes y fortalecen competencias clave en un mundo cada vez más orientado a la tecnología.

Impacto comunitario

La reapertura del laboratorio no solo ha generado entusiasmo entre la comunidad escolar, sino que ha marcado el inicio de un compromiso sostenido que busca dotar de mejores condiciones educativas a más escuelas en el área de influencia del proyecto minero. Los docentes destacaron que contar con herramientas modernas no solo eleva la calidad educativa, sino que también motiva metodologías de enseñanza más dinámicas.

Por su parte, padres de familia celebraron que este tipo de acciones no solo aporta a la infraestructura, sino también abre nuevas oportunidades para el desarrollo integral de las niñas y niños, preparándolos para enfrentar los retos académicos del siglo XXI.

“La escuela vuelve a brillar para nuestros hijos”, expresaron algunos docentes, destacando la importancia de contar con espacios dignos para el aprendizaje.

Un programa hecho para quedarse

Aunque la rehabilitación del aula de cómputo representa el primer capítulo de “Que Mi Escuela Brille”, la visión del programa va mucho más allá: pretende ser una iniciativa constante que acompañe a cada institución educativa del entorno, escuchando sus necesidades y transformando espacios olvidados en lugares llenos de oportunidades.

Con proyectos como este, la Mina Terronera reafirma su apuesta por una minería responsable, que no solo genera desarrollo económico, sino que impulsa el bienestar social y educativo de las comunidades que la rodean.