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¿Qué significa la COP26 para el sector minero latinoamericano?

Los acuerdos de la cumbre climática COP26 de las Naciones Unidas conducirán a una reducción en la demanda de carbón, pero el impacto sobre los metales de la transición energética,

hace un año

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Los acuerdos de la cumbre climática COP26 de las Naciones Unidas conducirán a una reducción en la demanda de carbón, pero el impacto sobre los metales de la transición energética, como el cobre, será menor.

Los principales compromisos del Pacto Climático de Glasgow, firmado por casi 200 países este mes, incluyen el compromiso de "reducir progresivamente" la generación ininterrumpida a carbón y acelerar las acciones contra el cambio climático en esta década.

El acuerdo tendrá repercusiones para la industria minera latinoamericana, proveedor clave de muchos de los minerales necesarios para la transición a la energía renovable, el almacenamiento en baterías y los vehículos eléctricos.

Chile y Perú son los principales productores de cobre del mundo, mientras que Chile y Argentina son pioneros en la producción mundial de litio.

En 2020 Brasil fue el tercer mayor productor mundial de bauxita y alúmina, minerales utilizados en la producción de aluminio, según el Servicio Geológico de Estados Unidos. Es también un importante proveedor de níquel, junto con República Dominicana y Cuba, que también produce cobalto, utilizado en la industria de baterías.

México es el mayor productor mundial de plata, empleada en celdas fotovoltaicas, mientras que Colombia es uno de los 10 principales proveedores de carbón a nivel mundial.

DEMANDA DE CARBÓN

Si bien los llamados a poner fin a la generación a carbón fueron reemplazados por el compromiso de "reducir gradualmente" su uso tras las presiones de sus principales consumidores, China e India, el pacto sí podría tener un impacto significativo en el mercado del carbón.

“El compromiso de reducir gradualmente el uso del carbón respalda nuestra opinión de que la demanda de carbón está cerca de un pico, si es que aún no lo ha alcanzado”, señaló el economista Kieran Clancy, especialista en commodities de Capital Economics.

Es la primera vez en todos los acuerdos de la COP que se menciona explícitamente la reducción del uso de carbón, agregó.

El requisito del pacto de que los países mejoren sus metas climáticas para 2030 a fines del próximo año conducirá también a un aumento significativo del aporte de las energías renovables a la generación eléctrica, a expensas de los combustibles fósiles.

El pacto también aprobó la implementación de un mercado global de emisiones de carbono, definido por primera vez en el Acuerdo de París de 2015. La medida elevaría el costo del consumo de combustibles fósiles.

"El resultado es que el acuerdo de la COP26 establece una ruta para los próximos años que va hacia un menor consumo de combustibles fósiles y hacia mecanismos más expansivos de tarificación del carbono", agregó Clancy en una nota de investigación.

El efecto en los precios del carbón es menos claro y dependerá de la oferta.

"Como estamos viendo una menor demanda de carbón, se necesitaría menor oferta para cubrirla", señaló Dmitry Popov, analista sénior del sector de carbón de la consultora londinense CRU, en un seminario web.

"Para el carbón térmico, específicamente, creemos que, aunque hay un agotamiento de las minas, todavía hay suficiente oferta de ellas para satisfacer esa demanda".

Se podrían aprobar nuevos proyectos carboníferos en países como Rusia, donde no existe la misma presión sobre los productores para que cumplan con los estrictos estándares ESG.

Los países productores de carbón, como Colombia, no han anunciado planes para reducir su producción.

“Mientras el mundo siga demandando carbón, Colombia seguirá siendo proveedora”, dijo a BNamericas este mes Carlos Cante, presidente de la asociación de productores Fenalcarbón y exviceministro de Minas.

En este contexto, CRU espera que el carbón térmico se comercialice de aquí a 2040 en torno a los precios promedio de años anteriores a 2021, que en general se sitúan en la banda de US$50-125/t.

Sin embargo, esto podría cambiar si los países, en particular las naciones más desarrolladas como Australia, deciden detener la producción.

"Si un país dice que las minas de carbón deben dejar de operar, eso definitivamente podría conducir a una escasez de oferta y a precios muy altos, como los que hemos visto este año", agregó Popov.

Los precios alcanzaron este año un máximo de US$240/t, pero volvieron a bajar a cerca de US$150/t, según cifras de Trading Economics.

METALES DE LA TRANSICIÓN ENERGÉTICA

Las repercusiones del pacto de la COP26 sobre aquellos metales que tendrían un papel clave en la transición a las energías renovables será menos notorio.

“¿Creo que esta COP en particular ha revolucionado todos los mercados particulares que cubrimos? Tal vez no, pero todas [las medidas de sostenibilidad] —los vehículos eléctricos, las energías renovables, las reducciones del consumo de carbón— de alguna manera cambiarán los mercados... sea por el lado de la demanda o por el lado de los costos”, indicó el director de investigación de CRU, Charlie Durant, en un webinar sobre la cumbre de Glasgow.

Incluso sin el último acuerdo climático global, la demanda de metales como el cobre podría aumentar como consecuencia de las iniciativas para limitar el calentamiento global a 1,5°C, como establece el Acuerdo de París.

"Las aplicaciones de la transición a la energía verde conducirán a algo así como un 25% de crecimiento del mercado este año, o incluso 40% el próximo", indicó Durant.

BHP, cuya cartera global incluye participaciones en minas de cobre y carbón en Chile, Perú y Colombia, estima que en los próximos 30 años la demanda mundial del metal rojo duplicará la de los 30 años anteriores.

En el caso del níquel, la demanda podría cuadriplicarse, declaró a Reuters la directora comercial de BHP, Vandita Pant, mientras que la comercializadora internacional de commodities Trafigura advirtió sobre posibles déficits importantes de cobre, níquel y cobalto ante el alza de la demanda.

Limitar el calentamiento global a 2,0°C requerirá 270.000t adicionales de cobalto, 2,6 millones de toneladas (Mt) de carbonato de litio, 19Mt de cobre, 1,7Mt de níquel y 29Mt de aluminio para 2030, según la consultora Wood Mackenzie.

"La brecha de oferta representada por la proporción no comprometida del potencial mercado a 2030 representa una gran oportunidad de inversión, y estos tonelajes asociados son verdaderamente transformadores cuando se evalúan en el contexto del tamaño actual del mercado", indicó Julian Kettle, vicepresidente de minería y metales de la compañía, el mes pasado.

Fuente: BNamericas

Editorial

Publicado hace un año

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