Reimbert plantea una minería más tecnológica, sustentable y vinculada con las comunidades
El presidente de la Asociación de Ingenieros de Minas, Metalurgistas y Geólogos de México (AIMMGM), Raúl García Reimbert, señaló que el futuro de la minería mexicana deberá estar marcado por una mayor incorporación de tecnología, criterios de sustentabilidad y una relación más cercana con las comunidades.
En el marco del anuncio de la XXXVII Convención Internacional de Minería, que se realizará en Acapulco del 17 al 20 de noviembre de 2027, García Reimbert destacó que el encuentro será un espacio para analizar los principales retos que enfrenta actualmente la industria y definir una visión de largo plazo para el sector.
El dirigente consideró que uno de los grandes desafíos será reposicionar a la minería mexicana dentro de las cadenas globales de suministro, particularmente ante el creciente interés internacional por los minerales críticos y estratégicos.
Desde su perspectiva, México cuenta con una base geológica y una industria capaz de participar de manera más activa en estas cadenas, pero para lograrlo será necesario fortalecer la inversión, la innovación y la incorporación de nuevas herramientas tecnológicas en los procesos de exploración y operación.
Entre los temas que García Reimbert ha colocado en el centro de esta discusión se encuentra el uso de inteligencia artificial en la exploración minera. La adopción de estas tecnologías, señaló, puede contribuir a mejorar el análisis de información geológica, optimizar procesos y aumentar la eficiencia en distintas etapas de la actividad minera.
La sustentabilidad será otro de los ejes que, de acuerdo con el presidente de la AIMMGM, tendrá un peso cada vez mayor en la transformación del sector. El objetivo será avanzar hacia modelos operativos que integren criterios ambientales más estrictos, mayor eficiencia en el uso de recursos y esquemas relacionados con la economía circular.
García Reimbert también ha insistido en que la modernización de la minería no puede entenderse únicamente desde la tecnología. La relación con las comunidades y el impacto social de los proyectos continuarán siendo factores fundamentales para la viabilidad y permanencia de la actividad minera en las distintas regiones del país.
En ese sentido, planteó que la industria debe mantener una visión en la que el desarrollo económico generado por la minería se traduzca también en oportunidades para las comunidades, fortalecimiento de proveedores locales, empleo y desarrollo regional.
El presidente de la AIMMGM recordó además que la minería es una industria generadora de riqueza, pero también una actividad que conlleva una responsabilidad social significativa. Esta visión, señaló, deberá acompañar el crecimiento del sector durante los próximos años.
La XXXVII Convención Internacional de Minería buscará precisamente abrir el diálogo sobre estos temas y reunir a especialistas, empresas, proveedores, académicos y representantes del sector para discutir los cambios que marcarán la evolución de la minería mexicana.
Para García Reimbert, la edición de 2027 será una oportunidad para hablar no solo de los desafíos inmediatos de la industria, sino también de la manera en que México puede aprovechar su potencial minero en un contexto global en el que los minerales se han convertido en insumos fundamentales para la tecnología, la infraestructura y la transición energética.