Metales preciosos suben impulsados por señales de posible calma en Oriente Medio

El oro y la plata registraron avances significativos en los mercados internacionales, en medio de expectativas de un posible alivio en las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos e Irán y su impacto en la inflación y los precios energéticos.

Durante la jornada del martes 21 de julio, los metales preciosos mostraron un comportamiento positivo, respaldados por la percepción de que podrían darse avances diplomáticos que reduzcan el conflicto en Oriente Medio.

El oro al contado registró un incremento cercano al 1.5%, alcanzando niveles próximos a los 4 mil 065 dólares por onza en las primeras horas de negociación. En paralelo, los contratos a futuro con vencimiento en agosto subieron alrededor de 1.4%, situándose por encima de los 4 mil 069 dólares por onza.

La plata destacó como uno de los activos con mejor desempeño, al avanzar cerca de 5% y ubicarse alrededor de los 59 dólares por onza. Otros metales como el platino y el paladio también registraron ganancias, reflejando un repunte general en el sector.

Este comportamiento estuvo vinculado a informes sobre una posible tregua de diez días entre Estados Unidos e Irán. De concretarse, una disminución en las tensiones podría aliviar la presión sobre los precios del petróleo y reducir los riesgos inflacionarios asociados a un encarecimiento sostenido de la energía.

Para el oro, este contexto es clave, ya que su valor suele verse influido por las expectativas inflacionarias y las decisiones de política monetaria. En escenarios de tasas de interés elevadas, los activos sin rendimiento, como el oro, tienden a perder atractivo frente a otras alternativas de inversión.

A pesar del optimismo, persisten factores de incertidumbre. Los inversionistas siguen atentos a nuevos episodios de conflicto en la región, así como a las advertencias de los hutíes en Yemen sobre un posible bloqueo marítimo a Arabia Saudita, lo que podría afectar el flujo energético global y el comercio internacional.

Especialistas indicaron que el oro busca estabilizarse tras las correcciones posteriores al fuerte repunte observado a inicios de 2026. Aunque se percibe un renovado interés por parte de los compradores, el mercado mantiene cautela ante la posibilidad de que la inflación obligue a prolongar un entorno de tasas altas.

Al cierre del día, Reuters informó que el oro al contado subía 1.6%, alcanzando los 4 mil 068.29 dólares por onza, mientras que los futuros estadounidenses para agosto avanzaban 1.5%, hasta los 4 mil 076.40 dólares. La plata, por su parte, registró un aumento de 4.1%, situándose en 58.72 dólares por onza.