Minería canalizó más de S/ 4,168 millones a las regiones de Perú hasta mayo

Áncash concentró la mayor participación de los recursos distribuidos, seguida por Arequipa, Moquegua y Apurímac

La actividad minera transfirió más de S/ 4,168 millones a los departamentos de Perú entre enero y mayo de 2026, fortaleciendo los presupuestos disponibles para obras públicas, servicios básicos y proyectos de desarrollo en las zonas productoras.

Los recursos corresponden al canon minero, las regalías legales y contractuales, así como al derecho de vigencia y penalidad, de acuerdo con información del Ministerio de Energía y Minas de Perú.

Áncash se ubicó como el principal receptor, con más de S/ 791 millones, cifra equivalente al 19% del total distribuido en el país. En las siguientes posiciones se encontraron Arequipa, con S/ 468 millones; Moquegua, con S/ 432 millones; y Apurímac, con S/ 413 millones.

La distribución confirma la relevancia económica que mantienen las operaciones mineras en distintas regiones peruanas, particularmente en aquellos territorios donde la producción de cobre, oro y otros minerales representa una de las principales fuentes de ingresos públicos.

Regalías fortalecen los presupuestos regionales

Dentro de las transferencias, las regalías mineras legales y contractuales superaron los S/ 1,839 millones al cierre de mayo. Estos pagos están relacionados con el desempeño económico de las compañías, su rentabilidad operativa y las condiciones del mercado de los metales.

El canon minero también se mantuvo como uno de los principales componentes de los recursos enviados a gobiernos regionales, municipalidades y universidades públicas.

Estos fondos pueden utilizarse para financiar o cofinanciar proyectos de infraestructura, inversión productiva, investigación científica y acciones destinadas a reducir las brechas sociales en las zonas beneficiarias.

El desafío está en ejecutar los recursos

El volumen transferido muestra que la minería continúa generando ingresos relevantes más allá de la producción y las exportaciones. Sin embargo, el impacto final dependerá de la capacidad de las autoridades regionales y municipales para transformar los recursos disponibles en obras útiles y servicios que mejoren las condiciones de vida de la población.

La planificación de proyectos, la transparencia y una ejecución eficiente serán determinantes para que las transferencias se reflejen en carreteras, centros educativos, infraestructura sanitaria, agua potable y nuevas oportunidades económicas.

De esta manera, las cifras registradas hasta mayo vuelven a colocar a la minería como uno de los principales mecanismos de descentralización fiscal de Perú y como una actividad estratégica para impulsar el desarrollo de las regiones.