México y Japón impulsan una nueva agenda de cooperación económica

México y Japón acordaron fortalecer su relación comercial y abrir nuevas vías de colaboración en sectores estratégicos como tecnología, energía, inversión y cadenas de suministro.

El entendimiento se alcanzó durante una reunión entre representantes de ambos gobiernos, quienes coincidieron en la necesidad de actualizar los mecanismos de cooperación bilateral ante los cambios que enfrenta la economía internacional.

Uno de los principales acuerdos consiste en crear un grupo de trabajo para dar seguimiento al Acuerdo de Asociación Económica entre México y Japón. El objetivo será identificar nuevas oportunidades para las empresas de ambos países y aprovechar de mejor manera su participación en el Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico.

También se planteó establecer un diálogo económico de alto nivel, con la participación de autoridades responsables de la política exterior y económica. Este espacio permitirá abordar temas como inteligencia artificial, economía digital, innovación, ciencia y seguridad económica.

La agenda incluye, además, acciones para fortalecer las cadenas de suministro y reducir la vulnerabilidad frente a interrupciones comerciales, conflictos internacionales o cambios en los mercados globales.

Japón mantiene una presencia relevante en la economía mexicana. Alrededor de mil 600 empresas de ese país operan en México y generan cerca de 350 mil empleos, principalmente en sectores como el automotriz, manufacturero, tecnológico y energético.

Durante el encuentro también se analizaron oportunidades de cooperación en agricultura, servicios, energía y desarrollo científico. Entre los temas abordados se encuentra el suministro de petróleo mexicano a Japón, así como la búsqueda de alternativas conjuntas para atender la llegada de sargazo al Caribe.

Ambos países también preparan actividades conmemorativas por los 130 años de la migración japonesa organizada a México, que se cumplirán en 2027, y por el 140 aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas, previsto para 2028.

Con esta nueva agenda, México y Japón buscan diversificar sus vínculos económicos, atraer inversiones y ampliar la colaboración en áreas clave para el crecimiento y la competitividad.