Karen Flores destaca el potencial de la minería para impulsar inversión, empleo y competitividad en México
México tiene una oportunidad histórica para fortalecer su economía, atraer nuevas inversiones y consolidar cadenas industriales a partir del desarrollo de una minería responsable, afirmó Karen Flores Arredondo, directora general de la Cámara Minera de México (CAMIMEX), durante el curso para periodistas “Fundamentos de la Minería en México”, realizado en el marco de las actividades del Congreso Minero Durango 2026.
Durante su exposición, Flores Arredondo sostuvo que la minería mexicana tiene un papel estratégico no sólo por su aportación económica, sino por su capacidad para abastecer a industrias esenciales para la vida cotidiana, la manufactura, la energía y la transición tecnológica.
Explicó que la minería tiene presencia en 24 estados del país y que cinco entidades concentran la mayor parte del valor de la producción minero-metalúrgica nacional. Sonora encabeza la lista con 36%, seguida de Zacatecas con casi 28%, Chihuahua con 10.4%, Durango con 8.9% y Guerrero con 5.6%.
En el caso de Durango, resaltó que se trata de una de las entidades con mayor tradición minera del país y con una amplia diversidad de operaciones de pequeña, mediana y gran escala.
Flores Arredondo también subrayó que la actividad minera en México está mayoritariamente vinculada con capital nacional. De acuerdo con los datos expuestos, alrededor de 55% del valor de la producción minera de las empresas afiliadas a CAMIMEX corresponde a compañías de capital mexicano, mientras que 24.5% tiene capital canadiense, 17.4% estadounidense y 3.2% de otros países.
Añadió que cerca del 97% de los empleos en las empresas mineras son ocupados por mexicanos, lo que, dijo, refleja la capacidad técnica y profesional desarrollada en el país.
La directora general de CAMIMEX enfatizó además que México se encuentra entre los principales productores mundiales de distintos minerales y produce 12 minerales considerados críticos para Norteamérica, indispensables para sectores como vehículos eléctricos, paneles solares, generación eólica, electrónica e infraestructura.
Entre ellos mencionó cobre, plata, zinc, plomo, grafito, manganeso, fosforita, fluorita, barita y silicio.
Otro de los puntos centrales de su presentación fue la contribución económica de la minería. Señaló que, bajo una medición ampliada que incorpora extracción y beneficio de minerales, el sector aporta alrededor de 4.6% del PIB nacional y genera más de 3 millones de empleos directos e indirectos.
También destacó que los salarios del sector se encuentran por encima de la media nacional y que el salario promedio reportado ronda los 24 mil 212 pesos mensuales.
En materia fiscal, indicó que la minería contribuyó en 2025 con más de 78 mil millones de pesos, además de cubrir obligaciones adicionales a las que enfrentan otros sectores productivos, como derechos especiales sobre utilidades y producción de oro y plata.
Flores Arredondo advirtió, sin embargo, que el buen momento de los precios internacionales no debe ocultar un problema de fondo: el volumen de producción minera en México permanece prácticamente estancado.
Explicó que varios yacimientos están llegando al final de su vida útil y que la falta de nuevas operaciones limita la capacidad del país para aprovechar el actual ciclo de precios y la creciente demanda de minerales.
Ante este escenario, planteó que México debe generar mejores condiciones para la exploración y el desarrollo de nuevos proyectos.
CAMIMEX, dijo, estima que existen condiciones para detonar más de 43 mil millones de dólares en inversión hacia 2030, de los cuales alrededor de 14 mil millones de dólares podrían movilizarse de manera inmediata, además de una inversión anual de aproximadamente 500 millones de dólares en exploración.
La dirigente explicó que, si se concretaran nuevos proyectos, México podría incrementar su producción en aproximadamente 50% en cobre, 29% en plata, 47% en zinc y 27% en oro.
También señaló que una expansión de la actividad minera podría generar una derrama económica superior a 300 mil millones de pesos anuales en los 212 municipios donde actualmente tiene presencia el sector.
Flores Arredondo puso énfasis también en la integración de la minería con la economía nacional. Citó un estudio elaborado con el CIDE según el cual 72% de los minerales extraídos en México adquiere algún tipo de valor agregado dentro del país, desde el beneficio del mineral hasta su transformación en productos terminados.
Ese mismo análisis identifica 192 ramas productivas vinculadas directamente con los minerales mexicanos, entre ellas electrónica, automotriz, construcción, energía, maquinaria y manufactura.
En materia ambiental, la directora general de CAMIMEX señaló que las empresas afiliadas trabajan en recirculación de agua, reforestación, uso de energías limpias y protección de especies.
Detalló que alrededor de 70% del agua utilizada en procesos mineros es recirculada, mientras que 36% de la energía consumida por empresas afiliadas proviene de fuentes limpias, con una meta de llegar a 44% en 2030.
También informó que la industria minera ha reforestado más de 15 mil hectáreas en los últimos seis años y produce cerca de 7.7 millones de árboles al año en viveros propios.
En seguridad, destacó que las empresas afiliadas a CAMIMEX registran una tasa de incidencia de accidentes de 0.82, por debajo de la media nacional de 1.91, de acuerdo con los indicadores presentados durante el curso.
Flores Arredondo cerró su participación con un mensaje centrado en el potencial económico del sector: incentivar una minería responsable, sostuvo, permitiría fortalecer la competitividad industrial, ampliar la inversión, generar empleo, aumentar la recaudación y reforzar la posición de México dentro de las cadenas de suministro de Norteamérica.