La conmemoración del Día Mundial de los Humedales se tradujo en acciones concretas en Playa Las Cruces, donde decenas de voluntarias y voluntarios se dieron cita para participar en una jornada de limpieza impulsada por el Museo Sal Arena y Mar (MUSAM), con el respaldo de Grupo México y la colaboración de organizaciones civiles, instituciones educativas, autoridades y familias de la comunidad.
Desde las primeras horas del día, la actividad reunió a colectivos ambientales, estudiantes, personal de dependencias federales y habitantes de Guerrero Negro, quienes recorrieron la franja costera para retirar residuos sólidos acumulados en la zona. Como resultado de la jornada se recolectaron más de 850 kilogramos de desechos, evidenciando la presión que enfrenta este ecosistema por la actividad humana cotidiana.
Entre las instituciones participantes se contó con la presencia de Colectivo La Ballena, Costa Salvaje, Exportadora de Sal (ESSA), Grupo México, PAU Guerrero Negro, Pronatura Noroeste, la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS), así como elementos de la 40/a. Zona Militar de la SEDENA, el 21/o. Regimiento de Caballería Motorizado y la Casa de Cultura de Guerrero Negro, además de voluntariado local.
Especialistas en conservación destacaron que los humedales costeros cumplen funciones ambientales estratégicas: actúan como filtros naturales del agua, contribuyen a la regulación del clima, mitigan el impacto de inundaciones y albergan una alta diversidad de especies, entre ellas aves migratorias que utilizan esta región como punto clave en sus rutas continentales.
Uno de los componentes más relevantes de la jornada fue la participación de niñas y niños, quienes se integraron activamente a las labores de recolección y recibieron orientación sobre el cuidado de los ecosistemas. La experiencia permitió reforzar, desde edades tempranas, la relación entre hábitos cotidianos y la conservación del entorno natural.
Además de las labores de saneamiento, se llevaron a cabo actividades informativas sobre la importancia ecológica de Guerrero Negro como sitio de descanso y alimentación para aves migratorias, lo que permitió ampliar el conocimiento comunitario sobre el valor ambiental de la región y los retos que enfrenta ante la contaminación.
La jornada dejó como saldo no solo una playa más limpia, sino un llamado colectivo a mantener acciones constantes de cuidado ambiental que trasciendan las fechas conmemorativas y se integren en la vida diaria de la comunidad.
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