Después de permanecer detenidos durante más de seis años, dos de los proyectos mineros más relevantes en Zacatecas finalmente podrán avanzar. Se trata de iniciativas encabezadas por Orla Mining y Pan American Silver, que ya cuentan con autorizaciones ambientales para retomar su desarrollo.
El anuncio fue dado por el secretario de Economía del estado, Jorge Miranda Castro, quien destacó que estos avances se lograron tras la reciente visita de la titular de la Semarnat, Alicia Bárcena, y gracias a la coordinación con el gobierno federal.
De acuerdo con el funcionario, en los últimos meses se logró destrabar lo que durante años había permanecido sin movimiento, lo que abre una nueva etapa para la industria minera en la entidad.
Además, señaló que aún se mantiene en análisis el proyecto de San Nicolás, considerado el único pendiente en el estado. En este caso, explicó que existe el compromiso de que el agua utilizada provenga completamente de rehúso, debido a las condiciones del acuífero en la región.
Más allá del avance administrativo, el impacto económico también es significativo. Las inversiones vinculadas a estos proyectos superan los 6 mil 500 millones de dólares, por lo que se espera un efecto directo en la generación de empleos y en la participación de proveedores locales.
En el caso de Camino Rojo, operado por Orla Mining, la aprobación de la Manifestación de Impacto Ambiental permite no solo continuar con la operación a cielo abierto, sino también dar paso a una nueva fase enfocada en el desarrollo subterráneo. Entre los trabajos contemplados se encuentran la construcción de infraestructura adicional, así como un portal y una rampa de exploración que podrían iniciar hacia la segunda mitad de 2026.
Por su parte, Pan American Silver anunció una inversión inicial de 1 mil 900 millones de dólares para ampliar la mina La Colorada, ubicada en Chalchihuites. El proyecto contempla la construcción de una nueva planta con capacidad de 15 mil toneladas diarias, así como la implementación de métodos de extracción más selectivos.
De concretarse, esta expansión permitiría extender la vida útil de la mina hasta 2068 y elevar su producción anual a niveles que la posicionarían entre las operaciones de plata más relevantes a nivel mundial.
La empresa estima recuperar la inversión en un periodo de cuatro años o incluso menor, mientras que la producción actual, que ronda entre 5.8 y 6.25 millones de onzas de plata, podría triplicarse en los años de mayor actividad.
Con este escenario, Zacatecas busca retomar su protagonismo en la minería nacional, apostando por proyectos de gran escala que, además de inversión, implican nuevos retos en materia ambiental y de sostenibilidad.
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