Dolor y exigencia de justicia: despiden en Guanajuato a minero fallecido tras derrumbe en Sinaloa
Entre aplausos, música norteña y un profundo sentimiento de indignación, familiares y amigos dieron el último adiós a Abraham Aguilera Aguilera, minero originario de Guanajuato que perdió la vida tras quedar atrapado en el derrumbe de una mina en Rosario, Sinaloa.
El sepelio se realizó este lunes, luego de que el cuerpo fuera trasladado la noche anterior a la capital guanajuatense. Debido a las condiciones en las que fue recuperado, las exequias se llevaron a cabo de manera inmediata, marcando el cierre de 17 días de angustia para sus seres queridos.
La mañana comenzó con una misa de cuerpo presente en la parroquia de Marfil, donde familiares, compañeros y amigos se reunieron para despedir a quien describieron como un hombre trabajador, comprometido con su familia y siempre dispuesto a apoyar a los demás. Posteriormente, el cortejo fúnebre avanzó hacia el panteón Santa Paula, donde finalmente fue sepultado.
Sin embargo, el dolor de la pérdida estuvo acompañado por cuestionamientos. El dictamen del Servicio Médico Forense confirmó que Abraham había fallecido desde finales de marzo, pocos días después del derrumbe, lo que dejó a la familia con una sensación de impotencia ante lo que consideran una respuesta tardía en las labores de rescate.
“Nos queda el consuelo de tenerlo aquí y poder despedirlo como se merece”, expresó uno de sus familiares, al tiempo que reconoció el esfuerzo de rescatistas y personal militar que participó en la recuperación del cuerpo.
No obstante, también surgieron señalamientos sobre posibles fallas en la operación de la mina. De acuerdo con testimonios de trabajadores cercanos, existían indicios previos de riesgo dentro del yacimiento que, presuntamente, no fueron atendidos a tiempo.
Estas versiones apuntan a posibles omisiones en los protocolos de seguridad, lo que ha encendido el llamado de la familia para que las autoridades realicen una investigación exhaustiva y se deslinden responsabilidades.
La muerte de Abraham no solo deja un vacío emocional, sino también un impacto profundo en su núcleo familiar. Su esposa y sus cuatro hijos enfrentan ahora la ausencia del principal sostén del hogar, mientras sus allegados aseguran que permanecerán unidos para brindarles apoyo.
En medio del duelo, también persiste la preocupación por otro trabajador que continúa desaparecido tras el colapso. La familia hizo un llamado a no detener las labores de búsqueda, con la esperanza de que pueda ser localizado.
Hoy, Abraham regresa a casa, pero en circunstancias que nadie deseaba. Su historia se suma a las de muchos trabajadores del sector minero que, día a día, enfrentan riesgos en busca de sustento, dejando sobre la mesa una conversación urgente sobre seguridad, responsabilidad y dignidad laboral.