Mineros del FRENTE advierten deterioro económico y exigen respeto a sus derechos laborales

En el marco del Día del Trabajo, integrantes del Sindicato Nacional Minero Metalúrgico FRENTE salieron a las calles para manifestar su preocupación ante lo que consideran un deterioro progresivo en sus condiciones laborales y económicas.

Durante la movilización, trabajadores de las secciones 64 y 74 señalaron que recientes cambios en la legislación han impactado directamente sus ingresos. Entre los principales puntos expuestos se encuentra la limitación del tiempo extra, ahora restringido a un máximo de nueve horas, lo que —aseguran— ha reducido de manera importante sus percepciones adicionales.

También advirtieron sobre posibles afectaciones derivadas de la reducción de la jornada laboral a 40 horas, especialmente en aquellas operaciones donde los bonos de productividad representan una parte significativa del ingreso total.

En cuanto a prestaciones, expresaron inconformidad por las modificaciones en los esquemas de vacaciones, al considerar que los periodos de descanso se traducen en menor capacidad económica. A ello sumaron críticas al manejo del Infonavit, particularmente por el impacto en el ahorro destinado a vivienda y la aplicación de descuentos fijos en créditos hipotecarios, independientemente de los días trabajados.

El tema de salud también fue señalado como prioritario. Los trabajadores indicaron que, pese a cumplir con sus aportaciones al IMSS, la atención médica resulta insuficiente, lo que los obliga a recurrir a servicios privados.

A estas preocupaciones se suma la carga fiscal, que describen como elevada, así como descuentos vía nómina que, aseguran, en algunos casos superan los límites establecidos por la ley.

Fernando Canales Carrillo, trabajador de refinería de las sección 64, expresó que una de las principales exigencias es el respeto al ahorro de los trabajadores y la garantía de condiciones acordes al nivel de riesgo de la actividad minera.

Finalmente, los manifestantes reiteraron su respaldo a su dirigente, Carlos Pavón Campos, y llamaron a las autoridades a atender sus demandas. Coincidieron en que la situación actual compromete la estabilidad de sus familias y requiere una respuesta inmediata.