Un bloqueo laboral que tiene poco más de un año en la mina San Rafael de Americas Gold and Silver tiene su origen en extorsiones, señaló la empresa este viernes. Pero esta minera busca todas las alternativas para que sus 300 trabajadores regresen a sus actividades con la ayuda del gobierno.

La empresa ya ha tenido reuniones con diferentes dependencias federales para ayudarle a destrabar el conflicto que se mantiene su mina de Cosalá, Sinaloa.

De hecho, representantes de Americas Gold and Silver, sostuvieron reuniones con funcionarios de las secretarías de Gobernación, Economía y del Trabajo para encontrar una solución al bloqueo de la mina de San Rafael, Cosalá en Sinaloa.

Durante estas conversaciones, la compañía enfatizó que respeta el estado de derecho y el cumplimiento del marco legal del país. También reconoció que durante las mesas de negociación se dieron condiciones de diálogo con respeto a la ley.

El reinicio de operaciones de la mina San Rafael beneficiará a 300 trabajadores

Las reuniones de los representantes de la empresa y el gobierno se centran en el objetivo de reiniciar operaciones de la mina de San Rafael. Así, más de 300 trabajadores recuperarían legítimamente sus empleos y fuente de ingreso, señaló la empresa en un comunicado.

Además, la empresa reveló que “de buena fe”, ambas partes acordaron superar sus diferencias anteriores con el fin de resolver el conflicto. Incluso, los diálogos han ocurrido pese a que no se ha resuelto quién tiene la titularidad del contrato colectivo de trabajo.

Sin embargo, Americas Gold and Silver reiteró que no negociará con criminales. Solamente reconocerá a los trabajadores que “libremente sin coerción ni chantajes, hayan tomado las decisiones que mejor convengan a sus intereses de acuerdo a las leyes mexicanas”, destacó la empresa.

A diferencia de otras empresas, como en la industria tecnológica, la minera respeta la libre asociación sindical de los trabajadores. También, acatará la determinación final que tomen las autoridades sobre la titularidad del contrato colectivo.

Pero la vida de los trabajadores no debe continuar como rehén de un bloqueo ilegal de las instalaciones.