En 55 mdd consiste la indemnización que Gómez Urrutia debió depositar a obreros de Minera Cananea, pero desvió a cuentas personales.

Es importante que el senador Napoleón Gómez Urrutia regrese 55 millones de dólares desviados a sus cuentas personales y los entregue a mineros, que en estos momentos enfrentan una deplorable situación económica a consecuencia de la pandemia del Coronavirus.
Así lo exigió Ismael Leija Escalante, secretario general del
Sindicato Nacional Democrático de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y Conexos, quien subrayó la conveniencia de que el presidente Andrés Manuel López Obrador voltee a observar las tropelías cometidas por un legislador de su partido, como es
Gómez Urrutia.

Hizo referencia al resurgimiento de la exigencia de ex trabajadores de Minera Cananea para que Napoleón regrese los recursos que debió entregarles por la venta de 5 por ciento de las acciones de esa empresa, cuando fue privatizada, lo cual nunca ocurrió.

Manifestó que dichos recursos son la indemnización a los obreros que laboraban en esa empresa y representarían oxígeno económico para ellos, en el momento que pasan por una situación complicada, debido a la baja en sus ingresos monetarios.

Leija Escalante recordó que las autoridades judiciales que atienden las denuncias de más de 10 mil mineros que fueron defraudados, emitieron un laudo por medio del cual ordenaron a Gómez Urrutia que entregue ese dinero.

Mencionó que el ahora legislador morenista, con el dinero que recibió de la empresa minera formó un fideicomiso, pero posteriormente lo desapareció para depositar los recursos en sus cuentas personales entre 2002 y 2004.

Una cubierta de total impunidad ha protegido a Gómez Urrutia, porque tampoco prosperaron en ningún momento las protestas de los verdaderos mineros para que este personaje no ocupara el puesto de secretario general de su sindicato, porque nunca fue trabajador, lo cual era un requisito para ocupar esa cartera sindical, agregó.

Otra demostración de impunidad es que tampoco se hizo nada para evitar que fuera senador de la República, porque ese puesto constitucionalmente no puede ser ocupado por mexicanos con doble nacionalidad, como es el caso de Napoleón, naturalizado ciudadano de Canadá y quien apenas en enero pasado viajó con un pasaporte de ese país a la ciudad de Vancouver.

Si se quiere realmente combatir la corrupción, que se investigue la fortuna personal de Gómez Urrutia, ya que en 2009 se dio a conocer públicamente que Napoleón adquirió Nouba Group, una cadena lujosa de restaurantes de comida árabe, con sede en Vancouver, en donde vivió entre 2006 y 2018, 12 años de exilio dorado, porque en todo ese tiempo recibió recursos del Sindicato Minero que encabeza, comentó.

Fuente: Sindicato Nacional Democrático de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y Conexos