La tecnología ha contribuido en la eficiencia, la seguridad, el uso de energías renovables, cuidado del medioambiente y hasta en la escasez del agua d ella industria minera.

Desde 1985, en el 10 de agosto se conmemora el "Día Nacional del Minero", fecha para destacar el rol de la minería, rescatando su aporte al desarrollo de nuestro país, y cuáles son sus avances en temáticas de cuidado del medio ambiente.

En nuestro país, la minería rápidamente ha logrado realizar una migración hacia las fuentes renovables, dando paso a nuevos mercados, los cuales buscan generar un impacto en bajar los niveles de contaminación y eliminar el uso indiscriminado de combustibles que dañan el medioambiente.

La tecnología ha contribuido en la eficiencia, la seguridad, el uso de energías renovables, cuidado del medioambiente y hasta en la escasez del agua. En la industria minera actual, el refresh tecnológico ha jugado un papel importante para generar eficiencia en las operaciones, mejorando la productividad.

De hecho, según datos de Cochilco el año pasado, actualmente el porcentaje de potencial uso de energías renovables respecto de la demanda total de electricidad de la minería del cobre es de 10,5%, las que provienen principalmente de fuentes solares y eólicas. Sin embargo, las estimaciones apuntan a que llegará a 49% en 2023.

Energías renovables en iluminación

Una de los grandes cambios claves en energías renovables ha sido la incorporación de sistemas de torres móviles de iluminación con energía solar, pensadas para satisfacer las necesidades del mercado local. De hecho, los principales beneficios, es que en comparación con las soluciones tradicionales basadas en diésel u otro tipo de combustibles fósiles, este tipo de torres se recargan de una fuente inagotable de energía como es el sol.

"La torres y generadores de energía tradicionales, que durante muchos años fueron la única alternativa para satisfacer las necesidades energéticas de grandes industrias, utilizan combustibles fósiles para su funcionamiento. Este tipo de generadores y torres deben ser recargados frecuentemente para garantizar su continuidad operativa”, asegura Jordan Butler, CEO de Cleanlight.

Además, este tipo de alternativas no emiten gases de efecto invernadero (GEI), algo que está relacionado con el consumo de combustibles fósiles en faenas mineras. Por lo tanto, los paneles fotovoltaicos de las torres solares, no generan GEI durante su proceso de generación de energía, donde no producirán dióxido de carbono.

“La industria minera se ha propuesto ser una industria más sustentable, dando respuesta a la mayoría de los sectores industriales de Chile y el mundo para frenar el cambio climático”, sostiene Butler.

El suministro hídrico como infraestructura crítica minera

“El agua tiene un rol clave en el desarrollo de la minería y sin acceso a ella esta actividad no podría desarrollarse. Sus múltiples usos incluyen agua para procesos de la operación minera, supresión de polvo y el suministro para campamentos, entre otras aplicaciones”, explica Sergio González, project manager Water Mining Black & Veatch.

En medio de una crisis de escasez hídrica, el suministro de agua -y su uso responsable- está enmarcado en desafíos y oportunidades que obligan a pensar en soluciones innovadoras de cara al presente y el futuro de la industria minera. En el contexto actual, el “estrés hídrico” constituye uno de los principales riesgos para el desarrollo de la actividad minera, este ocurre cuando la demanda de agua es más alta que la cantidad disponible o cuando su uso se ve restringido por su baja calidad, ya que proyectado en el tiempo su impacto será cada vez más severo debido al aumento a la demanda de commodities.

“El crecimiento de la población y la necesidad de materiales tendrá un impulso en la demanda de minerales y, por tanto, las compañías mineras están invirtiendo mayores recursos para optimizar su gestión de recursos hídricos e incorporar nuevas fuentes de suministro”, detalla el ejecutivo.

Se estima que el 76% de las fuentes de agua que abastecen a la minería en Chile están expuestas a los efectos del cambio climático, un porcentaje relevante si se tiene en cuenta las proyecciones de estrés hídrico y el impacto esperado para Chile en los próximos 20 años. Entonces, ¿de dónde va a provenir el agua para abastecer a las operaciones mineras?

“Las principales fuentes de suministro hídrico para la minería son las aguas continentales (superficiales y subterráneas), el agua de mar y la recirculación de aguas al interior de la operación. Actualmente, en Chile operan 11 sistemas de suministro de agua de mar, 8 de ellos incluyen plantas desaladoras y 3 abastecen a operaciones con agua de mar”, agrega el experto.

Gestión del agua

Para optimizar este escaso y vital recurso, la gestión del agua es clave y por tanto conocer el rendimiento del agua o “huella hídrica” minera es fundamental. “La huella hídrica permite comparar el rendimiento del agua en forma estandarizada. Para ello se requiere conocer los distintos usos y consumos dentro de la operación, la infraestructura de manejo de aguas y decisiones de la operación en materia de gestión de recursos hídricos. La minería ha logrado importantes avances en cuanto a eficiencia del uso de agua y mitigación del impacto ambiental”, añade González.

La infraestructura de suministro de agua, independiente de la fuente de ésta, debe contar con consideraciones de diseño que contemplen el medio ambiente y la comunidad, las condiciones sísmicas, el clima, el riesgo de tsunami, la confiabilidad y la vida útil, además de que todos los proyectos deben contemplar estos aspectos y cumplir con los requerimientos que establece la operación minera en cuanto a caudal de agua a suministrar, disponibilidad y confiabilidad.

“Otro de los desafíos que enfrentamos, junto con el estrés hídrico, es que el marco regulatorio actual no fomenta la cooperación e integración de proyectos ni el uso de efluentes que son descargados al ambiente”, destaca el experto, quien añade que el uso de agua salobre y su recirculación, tiene impacto en la operación e infraestructura de procesos además de la conservación de la infraestructura de suministro de agua existente.

“Para suministrar agua se requiere energía y por tanto cualquier iniciativa que facilite el acceso a este último recurso ayudará a la implementación de proyectos de suministro hídrico. También está la posibilidad de implementar proyectos que suministren agua y energía en forma conjunta como es el caso de generación hidroeléctrica mediante almacenamiento por bombeo”, explica el ejecutivo.

Considerando todos estos desafíos, resulta fundamental el acceso a la información para la toma de decisiones y sustentar el posterior esfuerzo de identificación de riesgos/medidas de mitigación y planificación. “Mediante colaboración se podría facilitar el desarrollo de la infraestructura, permitiendo que usuarios de la pequeña y mediana minería, junto a otras industrias y comunidades vecinas, puedan tener acceso al recurso hídrico”, agrega el especialista en suministro hídrico para la minería.

Además, recalca que la falta de un plan regulador/normativa pensada a largo plazo, y que permita adaptarse a las necesidades del momento, dificulta cualquier esfuerzo de colaboración y, por tanto, se ve como necesidad un mayor aporte por parte del Estado para incentivar un ambiente colaborativo.

Fuente: elmostrador.cl/