Pese a que en general la población de Latinoamérica considera que la minería beneficia a las comunidades, el reto de disminuir los conflictos persiste.

El desafío se relaciona con la percepción popular del potencial de la industria y su rendimiento real en cuanto al progreso de la comunidad, la responsabilidad social y el empleo digno, según Jaime Arteaga, director de Jaime Arteaga & Asociados.

Durante el evento en línea Elami 2022, organizado por varias asociaciones del sector, Arteaga presentó los resultados de un sondeo que recogió la opinión de 6.717 personas en Colombia, Chile, Perú, Ecuador, Argentina, México, Bolivia y Brasil, sobre su percepción respecto a la actividad minera.

Los resultados obtenidos muestran que 64% de los consultados cree que es posible hacer una minería responsable, pero ven más difícil la posibilidad de que esta construya consensos con las comunidades.

Sobre la posibilidad de hacer minería socialmente responsable, los mejores resultados se obtuvieron en Colombia y Perú y los más bajos en Argentina, Brasil y Ecuador.

Y pese a que el 77% de los encuestados piensa que es posible hacer actividad minera que beneficie a las comunidades, pocos reconocen a las empresas mineras ese aporte.

En torno a la posibilidad de coexistencia de la minería con otras actividades, la mayoría considera que sí es posible, pero el mayor escepticismo está en Argentina, Ecuador y Brasil, mientras que en Colombia y Bolivia hay mejores percepciones.

De acuerdo con esos resultados, Arteaga considera que uno de los grandes retos de la minería es la comunicación y el diálogo en torno a la actividad.

Fuente: BNamericas