En México, el único proyecto activo es el de Bacanora Lithium que arrancará operaciones comerciales en 2023.

El gobierno demandará millonarias inversiones y le tomará al menos 20 años comenzar a extraer litio en el país, a través de la empresa del Estado que planea crear, además de que los riesgos de no encontrar productos en las minas suelen ser muy altos, advirtieron expertos.

“Los procesos de exploración para encontrar depósitos de litio pueden llevar al menos 12 años, una vez que se encuentra el yacimiento es necesario diseñar la mina y el proceso para separar el litio de las rocas, lo que puede tardar alrededor de cuatro años más, es decir que la empresa del Estado podría rendir frutos en un periodo de hasta 20 años, no menos”, advirtió Armando Alatorre Campos, presidente del Colegio de Ingenieros de Minas, Metalurgistas y Geólogos de México.

Ejemplo de esto son la australiana Allkem, la canadiense Lithium Americas, la japonesa Posco y la británica Río Tinto que invertirán entre 825 y hasta mil 205 millones de dólares en yacimientos de litio en Argentina.

Incluso, en México, Bacanora Lithium y su socio Ganfeng Lithium destinaron cerca de 420 millones de dólares en su mina en Sonora.

Actualmente, México no produce litio, un componente elemental para la fabricación de baterías de coches eléctricos, pero eso podría cambiar cuando en 2023 Bacanora Lithium comience operaciones comerciales.

Gonzalo Monroy, especialista en temas energéticos apuntó que la tecnología para la extracción de litio en terrenos arcillosos, como los de México, no está probada, por lo que estimó que un solo proyecto para exploración podría costar miles de millones de dólares, debido a que se tendría que comenzar desde cero y desarrollar nuevas tecnologías.

“Los procesos de exploración pueden tardar más de diez años, lo que implica inversiones muy elevadas; un solo proyecto de exploración podría costar más de 11 mil millones de dólares”, advirtió.

Alertó, que incluso, luego de invertir millones de dólares muchas empresas no tienen éxito. Tal es el caso de la candiense One World Lithium, que en enero de este año anunció que, debido a los bajos resultados de exploración en su mina en Baja California, la empresa ya no tenía interés en ese salar en México.

La reforma a la Ley Minera estableció que el litio es un mineral de manejo y uso exclusivo de la nación, por lo que no se entregarán más contratos ni concesiones a privados.

Advierten violaciones ambientales y constitucionales

Académicos y especialistas advierten que las modificaciones a la Ley Minera traerán graves consecuencias medioambientales y sociales, ya que la ambigüedad con la que fue redactada da pie a que existan innumerables violaciones.

Leticia Merino Pérez, coordinadora del Observatorio Académico de Sociedad, Medio Ambiente e Instituciones de la UNAM, advirtió que antes de que el Estado comience con la exploración, el gobierno debe realizar evaluaciones de impacto ambiental y a las comunidades, mismas que deben ser realizadas por especialistas independientes.

“La exploración y explotación del litio debe establecerse dentro de un marco de transparencia, sin importar si se trata del Estado o no, ya que, de no hacerlo así, podrían violar la Constitución, así como los derechos de las comunidades aledañas a las zonas de explotación”, sentenció.

La Ley Minera establece que la explotación, extracción y procesamiento del litio es una actividad de interés público, lo que amenazaría los derechos de acceso al agua, anticipó Aleida Azamar Alonso, investigadora de la UAM Xochimilco.

“Para extraer litio en algunas minas de Chile, son necesarios 600 litros de agua por minuto, lo que equivale al consumo diario de dos personas de la Ciudad de México; la extracción de litio en el país requerirá de mayores cantidades de agua”, explicó.

Bacanora Lithium en la mira

El proyecto para extracción de litio más avanzado en México es el de Bacanora Lithium, pues de acuerdo con especialistas, podría comenzar con su extracción a principios de 2023.

“Es muy probable que ya se estén utilizando grandes cantidades de agua, pero también grandes cantidades de madera; la población aledaña al proyecto de Bacanora Lithium dice que sí hay afectaciones, sobre todo en la cantidad de agua que reciben”, dijo Azamar Alonso.

Fuente: elfinanciero.com.mx