Juanita Galaz, directora de la Empresa Nacional de Minería en Chile, se refirió al rol que tienen las mujeres en el sector. Además, contó su propia historia al respecto y narró si existe o no discriminación en un ámbito integrado especialmente por hombres.

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Ing. Juanita Galaz

La ingeniera civil en Minas, por parte de la Universidad de Chile cuenta con casi 40 años de experiencia en el ámbito de la sustentabilidad y evaluación ambiental, además de ser directora ejecutiva de la consultora Minería y Medio Ambiente (MYMA) y, desde el 2018, directora de la Empresa Nacional de Minería (ENAMI).

Entrevistador (E): ¿Qué significa para usted, siendo mujer, ser parte del directorio de la Enami?

Juanita Galaz (JG): Bastantes cosas. Soy ingeniero civil en Minas e inicié mi carrera hace 40 años en la Planta Vallenar de la Empresa Nacional de Minería, que en aquellos tiempos era una filial y debido a los cambios económicos que tuvo el país, tuvo que cerrar. Y cuando se reabrió fue porque realmente los mineros lo solicitaron. Se reabrió como un plantel más de Enami, por lo tanto, mi carrera en los inicios fue como operadora de planta, con casco y bototos de seguridad, cuando no habían muchas mujeres… Por decir, que no había nadie todavía trabajando en terreno.
Llegar ahora al directorio fue como un premio, cuando ya estoy en los finales de mi carrera, eso es en lo personal; pero también me da oportunidad de hacer algo para poder darle a nuestro país la fortaleza que entrega la pequeña minería, porque es muy importante (…) además, la semana pasada fui llamada a ser parte de la Política Nacional Minera que está en desarrollo desde el año pasado y me han designado como líder de la mesa de pequeña y mediana minería.

E: ¿Cree que en este ámbito ha existido una histórica discriminación o segregación de la mujer?
JG: Es difícil para mí decirlo, porque como nunca lo sentí…yo salí de la universidad y antes de titularme, estaba ya trabajando. Nunca tuve límites para desenvolverme profesionalmente. Entonces, para mí es difícil, a veces, compartir el juicio de colegas que sí han sido discriminadas. En lo personal no lo viví de cerca, tuve algunas situaciones, pero pude sobrepasar las barreras y llegar a donde estoy ahora sin dejar de trabajar ni un día; sin embargo, sí, creo que hay ciertas situaciones en las cuales a algunos colegas no les gustaba mucho la presencia de mujeres en equipos de trabajo y las evitaban.

A veces no era abierto y eso es lo más difícil, que haya sido una situación abierta con la que uno tenía que lidiar sino que era soslayado. Entonces, si hubo oposición en mi caso, yo no me daba cuenta o simplemente la ignoraba.

E: Con referencia a las preguntas anteriores: ¿Me puede comentar de qué trata la “estrategia de igualdad de género” que la Enami promueve?

JG: Cuando yo llegué al directorio en el año 2018, hubo varios cambios que ‘refrescaron’ un poco lo que es la Empresa Nacional de Minería. Es una empresa que por años ha operado de la misma manera y André Sougarret hizo algo bien difícil, que era darle un giro y hacerla más ‘juvenil’, no sé cómo explicarlo. Y dentro de eso no podría estar ajeno el hecho de que las mujeres nos incorporáramos masivamente a la industria, tanto en operaciones como en gabinete. Por supuesto que hacer una política de incorporación de la mujer es muy valioso y fuimos una de las primeras empresas en hacerlo. Si uno visita las faenas de la empresa, ir a terreno, se encuentra con mujeres estupendas que están desarrollando papeles ejecutivos, directivos y productivos. ENAMI y sus principales hitos.

E: En abril pasado, la Empresa Nacional de Minería cumplió 59 años ¿Cuáles son los hitos más importantes que destaca y en que podrían mejorar a futuro?

JG: La Enami se formó a partir de la fusión de la Caja de Crédito Minero, que era una especie de fomento a la minería, más la Empresa Nacional de Fundiciones. Me imagino que en aquella época lo que la política quería era tener toda la cadena de valor; desde recibir los minerales de los pequeños mineros, producir concentrado y finalmente fundirlo para producir cobre.

Hoy día los hitos que han pasado entremedio son difíciles de distinguir, porque una cosa que pasó con la nacionalización del cobre fue que muchos de los profesionales que estaban en muy altos cargos, que eran muy buenos ingenieros, emigraron a Codelco. Por lo tanto, hubo un momento en que la Empresa Nacional de Minería quedó bastante exigua de profesionales reputados, digamos.

Pienso que perdió un poco de fuerza, en el sentido de producción minera, entonces, creo que hoy día estamos marcando un hito. No lo digo solo por mi presencia sino que por la forma de mirar el sector. No vemos en el corto ni en el largo plazo, grandes proyectos mineros que se puedan desarrollar para aumentar nuestra producción, sin embargo, en la pequeña minería si vemos que podría transformarse en un ‘motorcito’ de las regiones con la apertura de nuevas minas.

Que estén desarrolladas de una manera distinta; no dejarlos tan solos sino que más bien guiarlos y colaborar con ellos, sobre todo, en materias de gestión y de manejo de sus operaciones. El equipo de gente que está a cargo de esto, que son jóvenes, están muy enamorados de este segmento de la minería.

Fuente: Diario el Día