LA LEYENDA
Su servidor, en la Mina de ""San Francisco"", hoy llamada ""La Lluvia de oro"". Después de un poco más de 4 horas de caminar cuesta arriba desde la Hacienda de Miravalles, llegamos al pie del cerro del Espíritu Santo, donde se descubrieron las primeras minas de toda la Nueva Galicia, más antiguas incluso que las de Zacatecas.
Desafortunadamente, no pudimos llegar hasta la legendaria mina nombrada Espíritu Santo porque está ubicada casi en la cúspide de la montaña, lo que representaba otras 3 horas de camino. Sin embargo, todas estas vetas son muy antiguas, y si mal no recuerdo, la que aparece en la imagen fue explotada por don Francisco de Híjar en el siglo XVIII.
Les comparto la leyenda que Fray Antonio Tello rescató del folclor compostelano del siglo XVII sobre el origen de estas famosas minas. Es un poco largo, pero vale la pena:
""Descubriéronse en este año (1543) las minas del Espíritu Santo en términos de Compostela, casi milagrosamente, porque habiendo muerto el capitán Pedro Ruiz de Haro, uno de los conquistadores y pobladores de aquella ciudad, quedó su mujer, que se llamaba Leonor Arias, con sus tres hijas, y tan pobre que le fue fuerza retirarse a una laborcilla o rancho que tenían, que llamaba Miravalles, donde vivían en una choza, miserablemente, con mucha pobreza; pero madre e hijas tan ricas y adornadas en virtudes, como se vio en el premio que Dios les dio, porque además de ser muy siervas suyas, eran muy nobles, por ser Pedro Ruiz de Haro de la casa de los Guzmanes y primo del Marqués del Toral.
Estando pues, una tarde madre e hijas laborando a la puerta de su casa, llegó un indio y habiéndolas saludado, dijo: ""Señora, �tenéis una tortilla que darme por amor de Dios?"" y Leonor Arias respondió: ""siéntate hijo, y descansa, que si habrá"", y luego mandó a una de las hijas que moliese un poco de maíz y a otra un poco de chile, con que comió el indio, y habiendo acabado dijo: ""Dios te lo pague, señora, y ten confianza en Dios, que te ha de dar tanto oro y plata, que te sobren muchos millares, que yo te daré una mina de donde lo saques y pasando mañana volveré con los metales"".
Hízolo así y fueronles moliendo en unas piedras o metales, y fundiendo sacaron tejos en tanta cantidad, que en breve hizo hacienda y sacó tanto oro y plata, que a los cinco años casó a sus hijas con los tres mayores caballeros que había en Compostela...
...Estos tres caballeros, Manuel Fernández de Híjar, Don Álvaro de Tovar y Don Álvaro de Bracamonte, edificaron casas en el sitio donde su suegra Leonor Arias tenía la choza de su vivienda, y uno de ellos edificó un palacio tan grande, que en el patio corrían toros, porque era muy deleitoso, con unos llanos muy anchos y espaciosos, y por los muchos regalos que ahí había, pasatiempos y gustos que con la riqueza tenían, los que allí vivían, se llamó la Milpa de Miravalles....""
La crónica de Tello tiene algunos errores, pero aun así constituye la versión más difundida sobre el origen de la Hacienda de Miravalles y las Minas del Espíritu Santo.

Fuente: periodicoexpress.com.mx