Lamentablemente, la pandemia de COVID-19 continúa su propagación a nivel mundial y México no es ajeno a esta calamidad. Hoy más que nunca se requiere del esfuerzo y responsabilidad de todos nosotros; es importante que nos mantengamos a distancia y quedarnos en casa lo más posible, estar muy alertas en nuestras vidas cotidianas.

Todos podemos y debemos continuar aplicando las sencillas medidas de prevención: usar mascarillas, lavarnos las manos con frecuencia, mantener una sana distancia y evitar las reuniones y fiestas decembrinas. Nuestra responsabilidad es ayudar a retrasar la propagación de la enfermedad del coronavirus y protegernos no sólo a nosotros, sino también a nuestras familias y comunidades.

El 2020 ha sido muy complicado para la industria minera en México y para sus profesionistas, la pandemia ocasionó la interrupción de la mayor parte de las operaciones durante dos meses y la suspensión de nuestros principales congresos distritales en Chihuahua, Sinaloa, Zacatecas, Durango y Sonora. Afortunadamente, al reconocer la esencialidad de nuestra industria, las operaciones se reiniciaron a principios de junio bajo nuevos y exigentes protocolos sanitarios que desde entonces se han llevado a cabo de forma estricta.

La producción minera en México probablemente caerá este año a causa de las suspensiones impuestas por el COVID-19, no obstante, el alza de los precios de los metales ayudará a recuperar parte del ingreso perdido.

Hoy tenemos muy buenas razones para ser más optimistas sobre lo que nos depara el 2021. Las vacunas anunciadas por Pfizer, Moderna y AstraZeneca nos imprimen renovadas esperanzas para que nuestra Asociación retome con éxito sus reuniones, conferencias, seminarios técnicos y nuestra prestigiosa Convención Internacional de Minería durante octubre del próximo año, en el puerto de Acapulco.

Les deseo a todos salud y esperanza al año que estamos por recibir
¡A cuidarnos todos!

Mineros, unidos y fuertes.

Fuente: AIMMGM Nacional