La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) rompió una racha de seis jornadas consecutivas con pérdidas al cerrar con un avance de 1.72%, impulsada principalmente por el buen desempeño de las empresas mineras e industriales. Mientras tanto, en Estados Unidos, Wall Street registró una sesión mixta, donde las acciones tecnológicas continuaron bajo presión ante la incertidumbre que persiste en torno al sector de inteligencia artificial.
El principal indicador bursátil mexicano, el S&P/BMV IPC, finalizó la jornada en 67,416.22 puntos, apoyado por el sólido desempeño de emisoras vinculadas a la minería. Entre ellas destacó Industrias Peñoles, cuyas acciones avanzaron más de 5%, mientras que Grupo México también registró una ganancia cercana al 3%, contribuyendo de manera significativa a la recuperación del mercado nacional.
Especialistas consideran que el repunte refleja la fortaleza de compañías relacionadas con materias primas e industria, sectores que han mostrado resiliencia pese a la volatilidad internacional y al contexto geopolítico que ha marcado las últimas semanas.
En contraste, los mercados estadounidenses cerraron con resultados divididos. El índice Dow Jones logró una ligera ganancia de 0.14%, mientras que el S&P 500 prácticamente se mantuvo sin cambios al retroceder 0.01%. El Nasdaq Composite, con una mayor exposición a empresas tecnológicas, cayó 0.46%, acumulando otra sesión de debilidad.
La presión sobre el Nasdaq estuvo relacionada con las preocupaciones sobre el incremento en los costos de infraestructura para inteligencia artificial y el ajuste en las valuaciones de grandes empresas tecnológicas. Apple destacó entre las mayores bajas tras anunciar aumentos en los precios de algunos de sus productos debido al encarecimiento de componentes, mientras que los inversionistas continúan evaluando la sostenibilidad del ciclo de inversión en IA.
En el mercado energético también hubo movimientos relevantes. Los precios internacionales del petróleo registraron una recuperación luego de varios días de descensos, impulsados por nuevas preocupaciones sobre la seguridad del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes para el comercio mundial de crudo. El West Texas Intermediate (WTI) cerró alrededor de los 71.5 dólares por barril y el Brent superó los 74 dólares.
El comportamiento de los mercados reflejó un escenario en el que los inversionistas mantienen cautela frente a la evolución del sector tecnológico y las tensiones geopolíticas, aunque continúan encontrando oportunidades en industrias tradicionales como la minería y la energía, que han mostrado mayor fortaleza durante las últimas sesiones.
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