En medio de una contingencia sanitaria por el COVID-19 en donde la economía ha sido severamente golpeada, será necesario el impulso de proyectos de inversion que den un respiro con la inyección de recursos que ayuden a solventar las afectaciones financieras.

Está comprobado el efecto multiplicador e impacto social que tienen las inversiones que realiza la industria minera, colocándose como generadora de empleos directos e indirectos y beneficios sociales. Dentro de la numeralia reportada por esta actividad en el país, está por ejemplo, que en el año 2017 la minería generó 371 mil 551 empleos, se invirtieron tres mil 752 millones de dólares y aportaron en impuestos 28 mil 806 millones de pesos, lo cual representó el 2.3 % del Producto Interno Bruto del país.*

En Morelos, la empresa Esperanza Silver busca operar en la comunidad de Tetlama, municipio de Temixco, para extraer minerales, sobre todo oro, donde los estados líderes en la producción son Sonora, Zacatecas, Chihuahua, Durango y Guerrero, quienes han hecho que México ocupe el noveno lugar mundial, debajo de China, que es por mucho el principal productore de oro, luego Australia, Rusia, Estados Unidos, Canadá, Perú, Indonesia y Sudáfrica.

Para la Federación, la minería parece ser una de sus grandes apuestas para la reactivación económica del país, sobre todo a partir del segundo semestre de este año y el primero del 2021.

Los sectores más vulnerables son los más afectados por el confinamiento que ha obligado al cierre de cientos de negocios de personas que van al día y son éstos los que estarán dispuesto a recibir cualquier propuesta de empleo que les represente un ingreso una vez que acabe la crisis sanitaria.

Por ello en la actual coyuntura, se observa necesario que se concrete la inversión planteada por la empresa Esperanza Silver, que en estos momentos es socialmente necesaria ante la difícil situación que vive el estado y el país.