“A todas las mujeres que quieran entrar a trabajar en minería les recomendó no dudarlo, pues es toda una experiencia de vida”, señaló la operadora de CRF en Mina Palmarejo


“Hoy en día la equidad es una realidad, tenemos las mismas oportunidades”, señaló Míriam Quintero Mora, quien es operadora de CRF en Mina Palmarejo, un activo muy importante para la labor en mina subterránea.

Comentó que mucha gente por fuera cree que es un ambiente laboral muy estresante debido a que está rodeada de muchos hombres, pero resulta todo lo contrario, es un ambiente muy ligero, además tienen la suerte que Coeur Mexicana los trata a todos por igual y les da las mismas oportunidades.

El relleno cementado de roca o CRF (cemented rockfilling) tiene como objetivo recuperar la estabilidad perdida del suelo, derivada de la extracción del mineral valioso en la operación minera.

Míriam comentó que usualmente el relleno emplea material proveniente de la misma extracción, constituido por una granulometría variada, siendo posible encontrar desde partículas de varios centímetros hasta polvos, los cuales son mezclados con agua, aditivos y cemento en una planta, para ser transportados o bombeados y colocados finalmente en las zonas de extracción agotada.

Los objetivos principales del relleno cementado de roca son: aumentar la recuperación minera, mejorar la estabilidad geomecánica de la mina (brindando mayor seguridad para las personas durante los trabajos de explotación) y disminuir el impacto ambiental que genera la actividad extractiva.

Explicó que para lograr esto se guían por recetas dependiendo como se necesite la mezcla de cemento, por esto se usan dos tipos de mezcla, las cuales son la del 5% y la de 3.5%, una es más fina que la otra. Las cargas son de 35 toneladas.

Parte muy importante del trabajo es estar al pendiente del monitoreo continuo del estado de la maquinaria y la limpieza, ya que esto previene cualquier tipo de accidente derivado por un mal funcionamiento, en el momento que se detecta algún problema, se canaliza al área de mantenimiento para que se le hagan las reparaciones correspondientes.

“Hoy en día me siento muy cómoda, al principio sí sentí un poco de incertidumbre de manejarme entre muchos hombres, ya que muchas veces se tiene el estereotipo que en la minería trabaja puro hombre, pero ya después de más de un año laborando aquí te das cuenta de que todos somos como una familia y que ellos son muy respetuosos con nosotras”.

Dijo que al ingresar todos le ayudaron a resolver las dudas que tenía, en la cuadrilla que está son aproximadamente 30 trabajadores.

A todas las mujeres que quieran entrar a trabajar en minería les recomendó no dudarlo, pues es toda una experiencia de vida.


Fuente: elheraldodechihuahua.com.mx