Mientras que en el contexto mundial, la minería es el gran eslabón que va a permitir que las mega tendencias como la transición energética o la electro movilidad sean una realidad, con el uso de metales  y minerales como el litio, cadmio, hierro, níquel, cobre, zinc o plata; en Morelos, la industria minera se limita al uso de materiales para la construcción, un sector, prácticamente paralizado desde hace varios años.

Pese a su gran potencial, la minería en Morelos se ha delimitado a la extracción de calizas, limitando con ello, el desarrollo económico de las localidades confinadas a actividades relacionadas a la agricultura y al turismo.

De acuerdo al reporte “Panorama Minero del Estado de Morelos 2018”, elaborado por el Servicio Geológico Mexicano” Morelos tiene un gran potencial de minerales no metálicos en gran parte de su territorio”.

El estudio destaca en ese contexto, las calizas de la Formación Morelos, en donde se han instalado 122 plantas para la transformación de estos como las cementeras en Jiutepec y Emiliano Zapata, caleras y plantas de trituración para agregados pétreos y carbonato de calcio en varias partes del estado.”

El valor de la producción minera estatal durante el periodo enero-diciembre de 2017 ascendió a 1 mil 229 millones 456 mil 153 pesos, participando con el 0.45 % del valor total nacional.

El mineral que más se produce en Morelos es la caliza, con una producción de 4 millones 621 mil 766.70 toneladas, lo que representa un monto de 418 millones 797 mil 624 pesos.

Le siguen la grava, los agregados pétreos, la arena y el tezontle.

En cuanto a las principales minas en explotación en Morelos, está la de Cementos Moctezuma en Emiliano Zapata, después la de Tlalayo en Axochiapan, la Calera en Jiutepec y la de Tejalpa; la de Cal y Materiales de Construcción Purísima en Yautepec y las de cantera de Tilzapotla y la de San Antonio, en Puente de Ixtla.

Minerales metálicos: potencial desperdiciado

Pese a su gran potencial, la minería en Morelos se ha limitado a la extracción de calizas y con ello, limitando el desarrollo económico de las localidades a la agricultura y al turismo.

En Morelos, la extracción de minerales no metálicos ha permitido la instalación de 122 plantas para su transformación, tales como las cementeras en Jiutepec y Emiliano Zapata, caleras y plantas de trituración para agregados pétreos y carbonato de calcio en varias partes del estado.

Incluso en Cuernavaca existen bancos de basalto, tezontle y otros materiales que son utilizados en la industria de la construcción.

El alto desarrollo del llamado distrito minero de Huautla, en el municipio de Tlaquiltenango, importante productor de plata y plomo, se encuentra inactivo y con ello, paralizada la actividad económica de la región.

Empero, las cifras contrastan en cuanto a la producción de materiales metálicos, donde la actividad se limita a tres minas en operación: dos en la explotación de hematita para pigmentos, una en Tlalquitenango y otra en Puente de Ixtla.

La minería, una alternativa ideal

A decir del ex subsecretario de minería del Gobierno Federal, Francisco Quiroga, la minería contribuye al desarrollo de las regiones más remotas y sin infraestructura en el país, dejando un impacto positivo en las zonas donde se establece, puesto que contribuye con infraestructura ecléctica, hidráulica, de transporte, médica y con hospitales.

A su decir, la Minería en México, “representa una alternativa legal en esos lugares, donde se desarrolla la tala ilegal o los plantíos ilegales”, es decir, no sólo es una industria que genera empleos de alto valor, sino que contribuye al mejoramiento de las comunidades.

Es en este contexto, donde se desarrolla el proyecto Esperanza Silver en la comunidad de Tetlama, municipio de Temixco.

El proyecto desarrollado en Morelos, generará mil 500 empleos directos una vez que esté en operación, mas seis mil indirectos,  mas toda la cadena de compras y contratación locales.

Es una mina entre pequeña y mediana con una inversión de 450 millones de dólares  cuyos contratistas, pueden llegar a ser cinco mil en un momento dado y que repotencializaría la actividad minera y la económica estatal.

Fuente: La Jornada de Morelos