Aunque parezca difícil de creer, fue hasta 1996 cuando una mujer pudo, por primera vez, poner un pie en una mina de España para trabajar, codo con codo, con el hombre. Y fue posible gracias a la lucha de Conchi Rodríguez, una asturiana que emprendió una batalla judicial para lograr trabajar en el interior de la tierra, logrando que el Tribunal Constitucional acabara con este veto.

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Conchi Rodríguez

Han pasado 24 años y ahora la mujer representa el 8% del empleo en el sector minero; sin embargo, aún es un pequeño porcentaje y son muchos los retos que la mujer tiene que afrontar en la minería. Por ello, y con la imagen de Concepción (Conchi) Rodríguez como espejo en el que mirarse, se ha creado la asociación Women in Mining & Industry Spain, que ya existía a nivel internacional, pero no así en España.

Su presidenta, Luz Cerezo (Santander, 1981), es una de esas mujeres que representan el 8%. Ingeniera de Minas e Ingeniería Civil, trabaja de supervisora en el centro de control de operaciones de Matsa, desde donde se controlan a tiempo real las maquinarias de las minas de Aguas Teñidas y Magdalena, en Almonaster la Real.

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Luz Cerezo

Con apenas unas semanas de presentación en sociedad, aunque llevan un año trabajando en el proyecto, Women in Mining & Industry Spain está integrada por siete mujeres, entre las que se incluye una de las pocas mujeres perforistas de minería de interior del mundo. Y que se creara en Huelva no es casualidad: “Creemos que históricamente la Cuenca Minera es de las más importantes en España, y ahora mismo es donde más minería hay”.

Uno de sus primeros retos, según ha explicado Cerezo a Viva Huelva, es recabar datos, porque lo poco que se sabe es que hay un 8% de mujeres trabajando en el sector de la minería, pero no hay cifras del empleo femenino por provincias o por categorías. “Una de las primeras cosas que queremos hacer precisamente es crear esa base de datos y esas estadísticas”, indica al respecto.

Se trataría de poner cifras a una realidad que más o menos tienen clara: “A pie de mina hay pocas mujeres, donde más puestos hay es en temas administrativos y a nivel técnico; en puestos directivos el número es escaso, al igual que en puestos intermedios y a nivel operario”.

Por eso, enfatiza la presidenta de la asociación, “otro de nuestros objetivos también es romper con esos techos de cristal: mujeres en puestos técnicos hay muchas y por qué, si estamos preparadas y tenemos experiencia, no conseguimos avanzar y nos quedamos a medio camino”.

También relata que aunque, al menos en su caso, no ha sentido discriminación en su puesto de trabajo, sí es verdad que “una mujer tiene que demostrar todos los días el 200%, si te equivocas, no te lo perdonan”.

Otro de los objetivos de la asociación pasa por la divulgación de la actividad minera, porque “no vale de nada que las empresas digan que sí a contratar mujeres si ellas no quieren ser contratadas”.

Poca presencia

Y es que pese a que el 60 por ciento de los graduados en 2017 en España eran mujeres, el porcentaje en los grados de ciencias e ingenierías es del 6.5 por ciento, pese a que se trata de sectores con buenas condiciones laborales.

“La gran mayoría se cree que estamos todavía con el piso y la pala, y aunque todavía hay algunos trabajos en interior, hoy día está todo automatizado, que además elimina muchos de los factores de siniestralidad”.

Por todo ello, porque “no hay trabajos de hombres y de mujeres”, y porque además “ahora mismo es un momento estupendo en minería”, Cerezo anima a las mujeres a que se acerquen a la asociación y se informen. Allí se encontrarán con mujeres, mineras y guerreras, que llegan pisando fuerte en un sector en el que hace tan solo 24 años estaban vetadas.

Fuente: Andalucía Información