Pobladores de San José del Progreso, Oaxaca, piden a la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), no cerrar la Minera Cuzcatlán, el estar en riesgo la perdida de 1 mil 200 empleos directos, lo que significa que más de 2 mil familias corren el riesgo de perder su fuente de ingreso.

A propósito de la comparecencia de la titular de la Semarnat, María Luisa Albores González, ante comisiones de la Cámara de Diputados, la diputada federal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Mariana Nassar Piñeyro, pidió atender el reclamo de los pobladores que, esperan ser escuchados y atendidos con forme a derecho.

En tribuna, destacó que la Semarnat se ha negado a atender el caso y expedir en tiempo y forma una autorización de impacto ambiental.

Derivado de esa negativa, los trabajadores han interpuesto amparos para que puedan mantener sus trabajos.

Fortuna Silver Mines (NYSE:FSM) es una empresa pública canadiense con sede en Vancouver. Se dedica a la minería de oro y plata en México, Perú, Argentina, Burkina Faso y Costa de Marfil.

En México opera como Compañía Minera Cuzcatlán y tiene una mina de plata y oro en San José del Progreso, Valles Centrales de Oaxaca adquirida en 2006 con inicio de producción comercial en septiembre de 2011. Su intención es continuar invirtiendo en México, en Oaxaca y potencialmente en Sinaloa y Chihuahua.

De acuerdo a información oficial, la infraestructura de la mina se encuentra única y exclusivamente en tierras del ejido y comunidad de San José del Progreso, donde cuenta con proyectos comunitarios.

No utiliza cianuro, agua del subsuelo. Trabaja con un ciclo cerrado de agua abase de captación pluvial y del tratamiento de las aguas negras de Ocotlán de Morelos.

La empresa asegura haber cumplido con los requerimientos y normatividades solicitados por CONAGUA.

La operación ha sido sujeto de múltiples inspecciones de PROFEPA y nunca se le ha dictaminado por cualquier tipo de contaminación.

Afirma que antes de iniciar cualquier operación, realizan rescate de flora y fauna de la zona, para poder así reinsertarlas a su hábitat natural.

La mina es subterránea y su huella en superficie es pequeña, siendo que su infraestructura completa ocupa 110 hectareas. Impulsa un esfuerzo permanente de reforestación. Para el 2021, ha cubierto más de 40 hectáreas reforestadas, aledañas a su operación.

El proyecto cuenta con el apoyo activo de la Secretaría de Gobernación, Secretaría de Economía, el Gobierno de Oaxaca, la Senadora por Oaxaca, Diputados Federales de Oaxaca, y la Embajada de Canadá.

Problemática

La mina cuenta con 4 autorizaciones de impacto ambiental que no presentan problema alguno con fechas de vencimiento en 2022, 2025, 2026, y 2029.

Existe una quinta autorización de impacto ambiental con fecha de vencimiento el 23 de octubre de 2021. Se solicitó en tiempo y forma su prórroga, y normalmente sería un trámite estándar obtenerla. Sin la misma, la mina no puede funcionar pues incide sobre aspectos relevantes de su operación. SEMARNAT pretende negar dicha prórroga lo cual implicaría el cese de operaciones de la mina.

Adicionalmente existe una sexta autorización de impacto ambiental que tiene por objeto regularizar 73 obras que se hicieron sin autorización en el período 2011-2017.

Cuzcatlán, afirma que en su mayoría son obras pequeñas (bodegas, talleres, baños, comedores, etc.) y se acordó con PROFEPA en 2017 regularizarlas de este modo, incluso se pagó una multa. En proyectos de esta magnitud suele ocurrir, ya que es complicado solicitar la ampliación de la autorización de impacto ambiental principal con cada modificación.

De acuerdo a la Mina, NO generaron ni han generado ningún daño ambiental estas obras. SEMARNAT recientemente negó esta autorización y la empresa ha vuelto a presentar una solicitud tomando en consideración las observaciones de esta dependencia.

La problemática que enfrenta la minera es que SEMARNAT a través de sus distintos funcionarios incluyendo la propia Secretaria Albores González, manifiestan abiertamente que su intención es cerrar la mina porque el pueblo no la quiere, y ha incumplido las leyes ambientales.

No obstante, Albores no ha respondido a solicitudes de audiencia que datan de septiembre de 2020.

Y es que la titular de SEMARNAT cuenta con cercanía y amistad con activistas anti mineros en Oaxaca localizados fuera del área de influencia de la mina.

La mina afirma que tiene un compromiso social importante y cuenta con apoyo de las comunidades cercanas a la misma. Los opositores de la mina se benefician políticamente de oponerse a la misma y se encuentran geográficamente lejos de ella.

La mina efectivamente hizo obras fuera de su autorización, mismas que están en proceso de regularización, pero eso es distinto a generar daño ambiental de ningún tipo. El manejo del agua en particular es impecable e incontrovertible: ciclo cerrado y cero descargas.

Con relación a la Planta de Tratamiento de Agua Residuales de Ocotlán, la empresa cuenta con dos autorizaciones ambientales con fecha de vencimiento, ambas, en 2030.

Si se cierra la mina en este momento, se pierde 1,200 empleos directos y sus familias, equivalente a alrededor de 6,000 afectados. 70% trabajadores de Oaxaca

Inversión de 350 millones de dólares al 2020, programado en adición 34 millones de dólares para el 2021.

Mas de 8,000 beneficiados por los programas sociales, con enfoque desarrollo de infraestructura, vías de comunicación, grupos agrícolas, mujeres y vulnerables. Para la promoción de la salud y la educación. Con una inversión acumulada de más de 8 millones de dólares.

La operación y mantenimiento de la planta de tratamiento de aguas negras del municipio de Ocotlán de Morelos, evitando la descarga de las aguas negras al rio Atoyac y permite su aprovechamiento en el ciclo industrial de cero descargas y para riego y baños municipales.

Fuente: pagina3.mx