Las elecciones intermedias del domingo en México serán una prueba clave de las políticas del presidente Andrés Manuel López Obrador, incluso de su esfuerzo para que el Estado tenga un mayor control sobre los recursos naturales.

Y el resultado tendrá implicaciones transcendentales para la minería, además de determinar la influencia del partido oficialista Morena en el Congreso durante los próximos tres años.

AMLO Y LA MINERÍA

La administración de López Obrador ha sido dispar para las mineras.

El mandatario se comprometió a no aumentar los impuestos durante sus primeros tres años en el cargo, algo que podría cambiar después de las elecciones intermedias, dado que México busca abordar los problemas económicos relacionados con la pandemia.

Poco ha cambiado en el ámbito regulatorio. No hay avances en una serie de mociones ambientales y comunitarias, y la propuesta para nacionalizar el litio parece destinada a quedar en nada.

A pesar de la estabilidad fiscal y regulatoria, expertos de la industria dicen que la situación de las mineras ha empeorado desde diciembre de 2018.

Además de la incertidumbre política y una actitud a menudo hostil hacia la minería, AMLO impuso el congelamiento de nuevas concesiones y la tramitación de permisos ambientales se han vuelto más difícil.

En la clasificación mundial de la minería, México bajó cuatro puestos en la encuesta 2020 del Instituto Fraser al ubicarse en la 42° posición en cuanto a su capacidad para atraer inversión. También bajó 10 lugares en la percepción de sus políticas, al lugar 61 a nivel mundial.

Las mineras también han lidiado con un complicado clima de inseguridad, sin que AMLO debilitara la violencia ligada a los cárteles, mientras que bloqueos de sindicatos y comunidades han afectado una serie de operaciones.

¿UN NUEVO CAPÍTULO?

Lo que venga a continuación dependerá en gran medida del resultado de la votación del domingo, en la que todos los escaños de la Cámara Baja están en juego, junto con diversos cargos estatales y locales.

Las encuestas sugieren que la carrera será ajustada. Parametria señala que Morena podría perder su leve mayoría dentro de los 500 escaños que componen la cámara, ya que se prevé que el partido se quedará con 239 escaños, por debajo de los 253 que tiene actualmente.

Sin embargo, la alianza de Morena con el Partido Verde PVEM y el Partido del Trabajo obtendría la mayoría, con alrededor de 315 escaños.

Un sondeo del diario local El Financiero arrojó un 46% de apoyo a Morena y sus aliados, frente al 44% de la principal alianza opositora.

Cualquier pérdida de terreno para Morena, luego de la aplastante victoria de 2018, podría significar que el partido adopte un enfoque más conciliador.

“Una distribución más diversa de escaños en la Cámara de Diputados obligará a Morena a negociar su agenda legislativa”, dijo a BNamericas el analista sénior para las Américas Christian Wagner, de la consultora británica Control Risks.

“El sector minero es un grupo de presión muy activo y podrá encontrar espacios más amplios de diálogo con los legisladores de Morena”, agregó.

También señaló que un desempeño más débil de Morena llevará a los representantes distritales a estar más abiertos a las demandas de sus electores y a dialogar con las mineras en las principales áreas del sector.

Las señales de una postura más pragmática de Morena también son evidentes en la decisión de descartar los planes de nacionalizar el emergente sector del litio, que había detonado una fuerte oposición de la industria.

Ahora el partido contempla introducir nuevas normas que tracen una estrategia promercado para los recursos del metal usado para la fabricación de baterías, dijo esta semana el senador Alejandro Armenta, aliado de AMLO, si bien el Gobierno Federal aún no confirma la medida.

IMPUESTOS Y RECURSOS JUDICIALES

Si bien se pronostica que Morena y sus aliados obtendrán una mayoría en la Cámara de Diputados, lo que podría motivar un aumento de los impuestos, una caída del apoyo electoral podría forzar un replanteamiento.

“La 'derrota' [pérdida de escaños] se tomará como un claro indicio de que el capital político de AMLO y Morena se está agotando, y es poco probable que aumenten la carga fiscal en ese sentido”, señaló Wagner.

Sin embargo, las presiones fiscales se mantendrán, por lo que la autoridad tributaria SAT se volvería cada vez más celosa en los esfuerzos por recaudar impuestos morosos y evaluar incentivos fiscales pasados, agregó el experto.

Si se debilita el bloque de Morena en la Cámara Baja también disminuirán las probabilidades de que cambie la legislación de recursos de amparos de México, última línea de defensa contra la intervención del gobierno en las regulaciones, dijo Wagner.

Otros cambios regulatorios, como las propuestas para prohibir la minería en áreas naturales protegidas, podrían moderarse para reducir su impacto en la industria.

“VICTORIA” DE MORENA

Si Morena mantiene o extiende su posición en la Cámara Baja, a pesar de lo que digan las encuestas, los resultados serán considerados como un respaldo electoral a la postura política de AMLO.

“En ese caso, es probable que AMLO aplique más su ideología para que sus cambios sean mayores y más profundos”, indicó Wagner.

Las prioridades para el partido podrían incluir avanzar en la prohibición de la minería en áreas naturales protegidas y seguir adelante con una nueva ley de aguas sin adoptar recomendaciones del sector privado, junto con un aumento de las regalías e impuestos a la minería.

Fuente: bnamericas.com