El riesgo político en la minería mexicana se ha reducido como resultado de la debilitada posición del partido oficialista Morena en el Congreso, pero es improbable que el gobierno flexibilice su estricto control sobre las concesiones, dijo a BNamericas el abogado Jorge Ruiz, de Baker McKenzie.

Y las empresas mineras deberán prestar especial atención para asegurarse de cumplir plenamente las regulaciones para evitar ser despojadas de sus concesiones, según Ruiz, director de las oficinas de la empresa en Ciudad de México y Juárez.

DURO GOLPE EN ELECCIONES INTERMEDIAS

El presidente Andrés Manuel López Obrador perdió terreno en los comicios este mes, ya que su partido Morena se quedó sin su mayoría simple dentro de los 500 escaños de la Cámara de Diputados.

Morena y sus aliados tampoco alcanzaron una supermayoría de dos tercios, necesaria para efectuar reformas constitucionales.

Según Ruiz, el partido de izquierda necesitará ayuda extra si quiere seguir restringiendo constitucionalmente las actividades extractivas como la minería, puesto que las reformas requieren el respaldo del partido conservador PAN o del partido de centro PRI.

“Esto significa que, en general, la actividad minera debería continuar como está actualmente”, dijo, y agregó que el riesgo político general para las mineras ha disminuido.

“Sin duda el presidente podría seguir atacando a algunos de los actores del sector argumentando que están robando la riqueza del país, entre otras acusaciones, pero [Morena] no podrá restringir sus proyectos o actividades”, indicó Ruiz.

CONCESIONES CONGELADAS

Si bien el riesgo político podría haber bajado desde las elecciones intermedias, es poco probable que se levante el congelamiento de las concesiones mineras.

AMLO ha declarado en reiteradas ocasiones que su administración no aprobará nuevas concesiones señalando que se entregaron extensiones del país con demasiada facilidad a mineras bajo gobiernos anteriores.

Expertos de la industria minera han criticado la medida por ser un factor que frena el desarrollo de proyectos.

“Creemos que el otorgamiento de nuevas concesiones [por derechos mineros] se mantendrá en un mínimo, como ocurre en este momento”, dijo Ruiz.

La administración ha dejado en claro que las riquezas subterráneas pertenecen a la nación, señaló el experto, aunque las concesiones mineras están protegidas por la Constitución.

“Si bien el marco jurídico permite el otorgamiento de nuevas concesiones de este tipo, en general creemos que el gobierno concederá derechos mineros solo si puede de alguna manera ejercer un mayor control sobre el mineral extraído o beneficiarse políticamente de él”, agregó.

En este contexto, dado que el gobierno busca un mayor control sobre los recursos minerales, las empresas deben asegurarse de operar dentro de las reglas.

“Es muy recomendable que las mineras sigan prestando especial atención al cumplimiento y a cualquier acción que disminuya el riesgo de suspensión o revocación de una concesión”, dijo Ruiz.

PROYECCIONES DISPARES

Si bien Ruiz anticipa un entorno político más favorable para las mineras en México después de las elecciones intermedias, otros expertos advirtieron que Morena aún tiene el poder de seguir adelante con la tendencia nacionalista de recursos establecida desde que AMLO obtuvo la Presidencia en diciembre de 2018.

Morena sigue siendo la fuerza política dominante de México y tiene una supermayoría en el Senado, cuyos escaños no estaban en juego en las elecciones intermedias.

“También permanecen al alcance de AMLO algunos cambios en el código de minería o cualquier reforma impositiva, lo que sustenta la incertidumbre para los inversionistas que buscan expandir proyectos o concesiones”, dijo anteriormente Karla Schiaffino, analista sénior para México de la consultora británica Verisk Maplecroft, en entrevista con BNamericas.

Sin embargo, otros dicen que la pérdida de impulso en las elecciones intermedias podría empujar a Morena a adoptar un enfoque más pragmático.

“Una distribución más diversa de escaños en la Cámara Baja obligará a Morena a negociar su agenda legislativa”, dijo a BNamericas Christian Wagner, analista sénior para las Américas de Control Risks, antes de las elecciones del 6 de junio.

“El sector minero es un grupo de presión muy activo y podrá encontrar espacios más amplios de diálogo con los legisladores de Morena”, dijo Wagner.

Posibles indicios de un nuevo pragmatismo surgieron en un aparente cambio en la política sobre el litio, ya que se espera que Morena descarte su propuesta de nacionalizar el metal a favor de una nueva legislación favorable al mercado, según el senador Alejandro Armenta, quien redactó la moción de nacionalización original el año pasado.

Fuente: BNamericas