La industria minera ha sido el motor del crecimiento del Perú en los últimos años.
Para algunos peruanos eso no ha sido positivo y propugnan cambiar el modelo de desarrollo. Argumentan que no es conveniente sustentar el crecimiento en la explotación de minerales, ya que su producción no crea valor agregado y además, no permitirá que el país se desarrolle, dado que los precios de esos productos tienden a crecer menos que los de los productos manufacturados y ello ocasionará que los términos de intercambio se deterioren en el largo plazo. Esos argumentos están basados en presunciones sin sustento.
Al analizar el PBI del país, se observa que la minería extractiva representa entre 10% y 11%; si a ese porcentaje se le añade la producción de las empresas mineras metalúrgicas, la participación de la industria minera llegaría a 13% o 14% del PBI. Si bien de manera agregada los sectores manufacturero y servicios registran porcentajes más elevados, estos incluyen muchos subsectores, y ninguno de ellos individualmente supera al minero.
Dado que el PBI mide el valor agregado generado, las cifras muestran que en el Perú es el sector minero el que genera mayor valor agregado entre todos los sectores. Por otro lado, no existen evidencias de que los países productores de minerales no logran desarrollarse.
De los diez principales países mineros del mundo, China, Australia, Chile, Brasil, Rusia, Estados Unidos, Perú, Canadá, Sudáfrica y México, tres son desarrollados. Chile, con un ingreso per cápita de US$14,500, pronto será promovido a país desarrollado; seguido de Rusia, Brasil y México con ingresos entre US$ 13,000 y US$ 11,000. China, Perú y Sudáfrica exhiben el menor ingreso per cápita: US$ 7,600, US$ 6,450 y US$ 6,500, respectivamente; sin embargo, China y Perú, junto con Rusia, presentan las mayores tasas de crecimiento delPBI per cápita en los últimos 15 años: 9%, 4.1% y 4.6%, respectivamente.
Fuente:peru21.pe