El agotamiento de las minas y las fluctuaciones de los precios de los commodities obligan a muchas empresas mineras a probar nuevas tecnologías para reducir sus costos y garantizar la seguridad de los trabajadores. Estas medidas a menudo se implementan de forma remota, a través de una sala de control. Sin embargo, la promesa de una mejor ecuación económica trae aparejados mayores riesgos de intervención de piratas informáticos, por ejemplo.

Andrew Reese, gerente global para el segmento industrial del proveedor suizo de instrumentos y servicios Endress+Hauser, conversa sobre las oportunidades de la digitalización y la manera de resguardar la integridad del sistema.

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¿Hacia dónde se dirige el desarrollo digital en la industria minera?

Reese: Los últimos años han sido momentos muy difíciles, especialmente en la industria minera. Si comparamos esto con muchos otros procesos de otras industrias, la minería probablemente esté un poco atrasada.

Por ejemplo, la industria química o la industria petrolera y gasífera probablemente tengan muchos más proyectos digitales. Los mineros son muy conservadores y no son abiertos a cambiar muy fácilmente; antes de adoptar una nueva tecnología, les gusta verla en funcionamiento, les gusta verla en muchos países específicos.

La tecnología moderna está cambiando gracias a los jóvenes; ellos exigen más tecnología y están mucho más interesados de lo que estábamos nosotros en el pasado. Cuando era vendedor, solíamos tener físicamente el producto, tomábamos el dispositivo de nivel o el medidor de flujo y, cuando hacíamos una visita al cliente, lo llevábamos con nosotros. Hoy en día, simplemente basta con tomar el teléfono celular o una computadora portátil y hacer una simulación, una simulación remota. Eso es lo que esperan realmente.

Hoy, los clientes no están tan interesados en el hardware; el software es más importante, la conectividad es más importante.

¿Qué significa la apertura de los jóvenes a las nuevas tecnologías?

Reese: Los jóvenes están más abiertos a usar nuevas tecnologías, es lo que quieren. Quieren comunicarse por medios tecnológicos de manera remota, utilizando sus teléfonos celulares y aplicaciones. Incluso nuestros jóvenes ingenieros hacen búsquedas en internet muy rápidamente para comparar nuestros productos con los que hay en línea. Si nos conectamos a Amazon, por ejemplo, podemos ver calificaciones y comparaciones de productos de manera muy simple, podemos ver valores de oferta. Eso es lo que esperan los jóvenes. Es lo que estamos tratando de lograr con nuestros productos y nuestra oferta en línea.

¿La industria minera utilizará y desarrollará más soluciones de software que de hardware en los próximos cinco años?

Reese: El hardware en realidad no está cambiando tanto, sí el software. Si observamos un simple dispositivo de nivel, por ejemplo, se usa para monitorear en el exterior, una pila de acopio, por ejemplo. Pero no solo monitorea el nivel de las pilas, sino también las condiciones ambientales, el polvo en el aire. Por lo tanto, se puede vincular la información con los sistemas de agua para suprimir los aspersores y su alcance.

¿Cómo podría la digitalización ayudar a las mineras a mejorar la seguridad de sus operaciones?

Reese: Si analizamos la industria, veremos que no hay muchos estándares. Existe el Global Mining Guidelines Group, que quiere crear estándares para la industria y uno de ellos es la seguridad funcional, que no solo se refiere a un equipo. Entonces, un camión o una perforadora podrían tener normas de seguridad funcionales, pero, en la práctica, todo el proceso requiere estándares. No obstante, existen compañías como Antofagasta Minerals o BHP que se han unido al grupo para estudiar más en detalle las normas. La seguridad funcional es muy importante en la agenda.

¿La industria minera debe transformar los sistemas teleoperables en interoperables, que incluyan soluciones autónomas efectivas listas para recibir intervención humana cuando las máquinas fallan?

Reese: Siempre se necesitará alguna interfaz humana, sobre todo en la industria minera, que opera en condiciones difíciles. Incluso un barreno, o un camión de carga que trabaje de manera autónoma, debe tener un humano que pueda asistirlo cuando sea necesario. Esto es muy importante si pensamos en el sitio y su seguridad. Si hay un camión completamente autónomo, por ejemplo, ¿qué sucede si alguien intenta hackearlo o logra obtener el control remoto del vehículo? El año pasado en una mina en Canadá una persona hackeó un camión y exigió 500 bitcoins para no chocarlo contra la mina.

¿El hackeo es un tema importante en la agenda minera?

Reese: Ciertamente lo es, porque los sistemas totalmente automatizados son susceptibles a ataques de piratas informáticos. Entonces, aunque solo sea remotamente, siempre se necesitará la presencia de un humano para asistirlo.

Toda la instrumentación que está en el sitio debe contar con la aprobación de un sistema de defensa. Si observamos la típica labor de un administrador de TI en el sitio, debe integrar gran parte de la instrumentación en la infraestructura del cortafuegos. Por ejemplo, muchos instrumentos que Endress+Hauser opera tienen su propia dirección IP.

¿Qué país de la región está más abierto a una cultura digital para mejorar la productividad y reducir los costos?

Reese: Pongamos esto en perspectiva: si nos fijamos en Brasil, por ejemplo, la gente no está tan abierta a nuevas tecnologías, pero debido a la situación de seguridad en torno a los relaves, ha surgido interés. Chile tiene una curiosidad natural acerca de las nuevas tecnologías, le gustan y cree que se necesita tecnología moderna. Chile está más abierto. Si hacemos una prueba, a los chilenos les gusta trabajar con nosotros. Entonces, cuando tenemos un nuevo producto, Chile es probablemente uno de los primeros lugares donde queremos mostrarlo.

BNamericas: ¿Cómo ve a la industria con el reciente brote de coronavirus?

Reese: Todos estamos trabajando desde casa. Nuestras fábricas están aisladas, no están en peligro en absoluto. Tenemos reglas muy sólidas para protegernos.

Además, Endress+Hauser es una empresa afortunada, porque una de nuestras filiales es Analytik Jena. Es una compañía de sistemas que ofrece un flujo de trabajo completo, desde la toma de muestras hasta la detección de virus. Analytik Jena produce tecnologías de prueba de coronavirus y muchos de nuestros sistemas funcionan en hospitales.