Los mercados de metales preciosos, que en semanas recientes habían marcado máximos históricos, vivieron una jornada de caídas abruptas en los precios del oro y la plata, acompañadas de una depreciación del peso mexicano frente al dólar, en un contexto de incertidumbre sobre el futuro del sistema monetario mundial y la política de la principal economía global.
Desplome de metales preciosos tras rally sostenido
Después de un rally excepcional que llevó al oro a superar niveles récord cerca de los 5 600 dólares por onza y la plata por encima de los 120 dólares, el viernes los precios sufrieron una fuerte corrección, con caídas que en algunos casos superaron el 10 % en el oro y más del 15 % en la plata, en un movimiento considerado uno de los más violentos en años.
Analistas y participantes del mercado atribuyen esta caída a una combinación de liquidación de ganancias tras el rally, el fortalecimiento repentino del dólar y cambios en las expectativas de política monetaria estadounidense, que han alterado la percepción del metal como refugio seguro en el corto plazo.
Nombramiento en la Reserva Federal altera expectativas
Los informes que sugerían que el exgobernador de la Reserva Federal, Kevin Warsh, podría ser nominado como presidente del banco central por parte del presidente de Estados Unidos desencadenaron reacciones en los mercados globales. Según medios citados por SinEmbargo, esta nominación sugiere para muchos inversores una postura más hawkish (menos inclinada a recortes agresivos de tasas) que podría fortalecer al dólar y reducir el atractivo de activos que no generan rendimiento, como el oro y la plata.
El fortalecimiento del dólar frente a otras monedas, incluido el peso mexicano, fue inmediato, marcando para la moneda mexicana niveles más débiles al cierre de la sesión.
Impacto local: caída del peso mexicano
En México, el peso se depreció con fuerza frente al dólar —cerrando la jornada en el nivel de 17.4201 pesos por dólar— tras las noticias en Estados Unidos y la volatilidad en los mercados de metales.
La rápida caída de los precios de los centenarios de oro y plata, que semanas atrás superaban incluso los 120 000 pesos por pieza, reflejó el viraje del ánimo de los inversionistas que habían apostado por estos activos.
Reflexiones sobre el orden monetario global
Este episodio se da en un marco en el que, semanas atrás, analistas advertían que los precios de los metales preciosos estaban siendo impulsados por la percepción de que la deuda pública creciente y la política monetaria expansiva erosionaban la confianza en divisas tradicionales como el dólar. Aunque ese argumento funcionó para alentar compras de oro y plata, la caída reciente evidencia la volatilidad inherente a estos mercados y plantea interrogantes sobre su papel como indicadores de un posible nuevo orden monetario.
Expertos señalan que, aunque muchos inversores consideraron los metales como una protección contra una posible pérdida de valor de las monedas fiduciarias, las expectativas cambiantes sobre tasas de interés y la fortaleza de la economía estadounidense pueden revertir ese enfoque en el corto plazo.
Perspectivas y riesgos a corto plazo
La combinación de un dólar que muestra rebotes, la corrección técnica en metales preciosos y la sensibilidad de los mercados a las decisiones de política monetaria sugiere que los precios del oro y la plata seguirán siendo altamente volátiles en las próximas semanas. Algunos analistas también han advertido que tales correcciones pueden ser exacerbadas por tomar ganancias, movimientos especulativos y ajustes de portafolio después de subidas extraordinarias.
En el plano local, la relación entre divisas y metales reforzó la presión sobre monedas emergentes como el peso mexicano, aunque la dinámica global seguirá marcando el rumbo de la cotización del tipo de cambio.
¿Comentarios?
Déjanos tu opinión.