Sergio Sáenz, gerente general de la empresa minera Camino Rojo, de la trasnacional Orla Mining, informó que están por arrancar la construcción del complejo minero, y proyectan terminarlo en diciembre de 2021, para producir 100 mil onzas de oro al año.

La obra iniciará a partir del 10 de diciembre, con una inversión de aproximadamente 127 millones de dólares. Una vez terminado el proyecto, se espera obtener una planta laboral de 450 trabajadores.

El gerente explicó que el objetivo principal es buscar mano de obra del lugar, sobre todo de las comunidades aledañas a San Tiburcio, que es donde se construirá el complejo minero, además El Berrendo y San Francisco de los Quijano, por lo que se capacitará a varios jóvenes, de los que algunos ya terminaron sus carreras profesionales y están contemplados para formar parte de Camino Rojo.

Al respecto, abundó que dentro de las actividades que realiza la empresa en el área de responsabilidad social se tienen programas de capacitación, además de uno de becas que se dan a estudiantes de las comunidades de influencia directa, desde nivel primaria en adelante, además de la capacitación y contratación para formar parte de la empresa.

Con relación a posibles manifestaciones de inconformidad por parte de los habitantes de estas localidades, Sergio Sáenz comentó que no tienen ningún inconveniente, dado que hay comunicación directa con ellos.

El complejo de Camino Rojo ocupará un espacio aproximado de 300 hectáreas, de las 2 mil 500 que tienen en calidad de renta, a través de un convenio establecido con los ejidatarios a 30 años, con opción a expropiación, algo que, aseguró, no sucederá.

Especificó que el convenio con los ejidatarios de San Francisco de los Quijano es por cerca de 12 millones de pesos anuales: “a los dueños se les pagan alrededor de 800 pesos por hectárea y esto se incrementa de acuerdo al índice de precios”.

Asimismo, comentó que existen trabajos de exploración en 160 mil hectáreas, mismas que están concesionadas por la Federación, y por las que pagan 27 millones 700 mil pesos cada seis meses; los pagos se realizan en enero y julio.

Atención al ambiente

En otro tema, Sergio Sáenz comentó que desde que se inició el proyecto, y antes de que se tuvieran todos los permisos para arrancar la construcción de la mina, se establecieron los planes de manejo ambiental y pozos de monitoreo, “para garantizar las medidas de seguridad”.

Subrayó que se tienen sistemas de vigilancia ambiental, con planes de manejo, para prevenir cualquier riesgo.

Respecto al uso de agua para el proceso de extracción de metales, especificó que ya tienen un estudio hidrológico que muestra el impacto que se tendría al usar agua, aunque no detalló cuántos metros cúbicos, por tanto, aseguró que este líquido se reutilizará por lo que bajará mucho el consumo.

Agregó que se tienen todos los controles para monitorear los niveles de agua: “este tema está en la mente de la gente y es muy importante para nosotros”, comentó.

Finalmente, acerca de los impuestos ecológicos implementados por el Estado, el gerente precisó que, aunque desconocen los pormenores de la decisión final de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), respecto al amparo que interpusieron algunas empresas establecidas en Zacatecas, aseguró que será algo que acatarán y pagarán.

Fuente: NTR Zacatecas