El municipio de Zimapán, Hidalgo, es sede de la empresa Carrizal Mining, que tiene como principal actividad extraer mineral de las minas subterráneas Carrizal y Monte, para luego procesarlo en la planta concentradora San Francisco, dando como resultado concentrados de plomo, zinc y cobre con contenidos de plata.

El certificado de Industria Limpia en Carrizal Mining contribuyó al cumplimiento de los requerimientos legales aplicables a la empresa, es decir, actualmente la empresa cuenta con todos los trámites y permisos requeridos por la autoridad ambiental en materia de: aguas, aire, emisiones atmosféricas, suelo, ruido, impacto ambiental y residuos.

La empresa Carrizal Mining esta ocasión renovó por quinta vez su certificado ambiental, realizando importantes inversiones de manera voluntaria para ubicarse en un nivel de cumplimiento mayor al que está obligada, no solo con autoridades ambientales federales, sino también con las estatales y municipales, apropiándose del distintivo de industria limpia.

Dentro de los beneficios que se han obtenido por el certificado, se encuentra el reconocimiento, ahora Carrizal Mining es tomado como referencia para las empresas mineras del municipio y del Estado; cabe resaltar que en Hidalgo solo se han otorgado 9 certificados de industria limpia, Carrizal Mining es la única empresa minera en la entidad que cuenta con este certificado.

Es un hecho que todas las industrias tienen un impacto negativo en nuestro entorno, sin embargo hay muchas cualidades que este tipo de empresas pueden mejorar, es así como algunas se presentan ante auditorías ambientales, que tienen como finalidad mejorar el desempeño ambiental de estas instituciones, todo tras un reconocimiento y análisis de la situación que guarda la empresa, permitiendo identificar áreas de oportunidad para hacer ajustes y correcciones a las condiciones que dañen o puedan afectar el ambiente.

Las auditorías ambientales revisan dos aspectos; el cumplimiento de la ley y la implementación de buenas prácticas ambientales; identifican las áreas ambientalmente críticas de una instalación empresarial y sus procesos, formulando apropiadas soluciones técnicas y de gestión. Como resultado de esta revisión, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) otorga un certificado ambiental, a aquellas empresas cuyas instalaciones operen en óptimas condiciones, tal es el caso de Carrizal Mining.

La evaluación para obtener la certificación se realiza a través de una auditoría ambiental, consiste en un examen metodológico de los procesos de una empresa para determinar cuál es su desempeño ambiental, identificando las áreas de oportunidad en las que debe o puede mejorar. Durante la auditoría se verifica que la empresa cumpla con las leyes ambientales federales y locales, las Normas Oficiales Mexicanas expedidas por la SEMARNAT y los reglamentos y requerimientos aplicables.

Para obtener esta certificación, la empresa implementó un conjunto de medidas que incluyen obras, reparaciones, instalación de equipo anticontaminante; y también la elaboración de estudios, planes, programas y procedimientos; la suma de lo anterior conformó un plan de acción donde se precisa el tiempo y la forma en que se llevará a cabo cada una de estas medidas.

Una parte muy importante del proceso de certificación es la firma del convenio entre la empresa y la PROFEPA, en el cual se establecen las actividades que la empresa deberá realizar para corregir las deficiencias detectadas, así como los plazos para su ejecución en cada uno de los diferentes rubros.

La fase de ejecución de las actividades mencionadas, asegura que en las inmediaciones de la empresa auditada se establezcan los sistemas de prevención y control de contaminantes, esto a la vez que se generan estrategias para disminuir riesgos y optimizar procesos productivos; logrando con ello una mejoría sensible en las condiciones de trabajo del personal, de los habitantes y los recursos naturales contiguos a la instalación auditada; todo esto, se refleja en la eficiencia del proceso productivo de la misma.

Para verificar el cumplimiento del plan de acción previamente establecido, Una vez que se ha establecido un plan de acción, la Procuraduría se encarga de verificar el cumplimiento del mismo, sin embargo, esta institución se apoya de los auditores ambientales, y del personal de oficinas centrales y delegaciones quienes realizan visitas periódicas; asimismo, la empresa está comprometida a presentar periódicamente reportes de los avances del plan de acción, esto hasta el cumplimiento total del programa de obras y actividades.

Una vez que la empresa ha concluido el plan de acción, se hace acreedora al certificado, con lo cual se acredita que la instalación auditada se encuentra en cumplimiento total de la normatividad nacional aplicable, así como de otros aspectos que van más allá de ésta en materia de desempeño ambiental; al cumplir todos los compromisos derivados del plan de acción, la instalación se hace acreedora a un certificado.

Fuente: Reportacero