México ha perdido su posición como jurisdicción de clase mundial para la inversión minera debido a problemas que van desde las relaciones con las comunidades hasta la seguridad y la incertidumbre política, plantean directivos de la industria.

Sin embargo, el país continúa ofreciendo un impresionante potencial de descubrimientos y generación de rentabilidad para los accionistas, añadieron ejecutivos que participaron en el evento en línea Mexico Mining Forum.

“México tiene gran potencial. Actualmente estamos en una mala posición”, señaló John-Mark Staude, presidente ejecutivo de Riverside Resources, quien ha estado trabajando en el país por más de 20 años.

“Era buena, pero ha venido perdiendo efectividad. Se habrán dado cuenta de que empresas mineras que operaban en México han optado por salir del país a medida que crecía su negocio”.

Los principales problemas se refieren a dificultades para obtener permisos y títulos mineros. El presidente Andrés Manuel López Obrador ha reiterado en varias ocasiones que no planea otorgar nuevas concesiones mineras.

“Sin obtener los permisos, con todos estos problemas, sin acceder a un título claro, sin la capacidad de desarrollar minas, los inversionistas se muestran bastante preocupados”, agregó Staude.

La opinión es compartida por Doug Cavey, vicepresidente de desarrollo corporativo de Defiance Silver, firma que tiene en el país los proyectos de oro y plata Tepal y San Acacio.

"Honestamente, hay falta de claridad del gobierno sobre qué apoyo habrá para la minería en los próximos 10 a 15 años", indicó el ejecutivo en el evento, además de mencionar nuevamente las trabas en materia de permisos y la incertidumbre acerca de las concesiones.

Por el lado positivo, los accionistas de la empresa han obtenido ganancias invirtiendo en México, que se beneficia de una fuerza laboral altamente calificada.

Sin embargo, las relaciones con las comunidades y la seguridad siguen siendo prominentes áreas de riesgo.

“Existe un riesgo de seguridad al operar aquí, que es impredecible y se describe mejor como incidentes aislados, pero que se pueden mitigar. Uno puede evitar el riesgo o ponerse en riesgo”, agregó Cavey.

"Si no hay éxito en la fase de participación ciudadana o comunitaria, el proyecto puede ser bloqueado. Los derechos de nuestros accionistas no están protegidos y las oportunidades de las partes interesadas se eliminarán".

POTENCIAL MINERO

La principal atracción para las empresas mineras en México sigue siendo su riqueza mineral.

“Existe la posibilidad de encontrar grandes depósitos inmediatamente adyacentes a carreteras”, señala Robert Macdonald, vicepresidente de exploración de Southern Silver, firma que desarrolla el proyecto Cerro Las Minitas.

“El potencial exploratorio es muy alto. Eso hace que sea muy atractivo para las mineras y empresas de exploración".

David Jones, geólogo veterano y presidente de Minera Zalamera, concuerda.

“El potencial es notable, está relativamente poco explorado en ciertas zonas del país”, puntualizó.

Sin embargo, obtener un título legal es virtualmente imposible debido a la posición extrajurídica del gobierno con respecto a las concesiones, agrega.

La Secretaría de Medio Ambiente ha estado bloqueando proyectos en el estado de Oaxaca siempre que puede, reclama Jones, mientras persiste la incertidumbre sobre las consultas indígenas propuestas.

"¿Qué son? Nadie lo sabe. No hay reglas, no hay ley. Si nos dicen que tenemos que hacer una [consulta], ¿qué hacemos?", pregunta Jones.

DIGITALIZACIÓN

Otro obstáculo es el sistema de licencias y concesiones en papel.

El exsubsecretario de Minería Francisco Quiroga encabezó iniciativas para digitalizarlo, pero probablemente se estancaron después de que su cargo fuera eliminado el año pasado como parte de una campaña de austeridad.

“Realmente necesitamos digitalizar y agilizar todos los trámites administrativos en México para que podamos hacer una empresa mucho más rápido, porque el sistema data de la década de 1970”, precisó Alberto Orozco, director ejecutivo de Capitan Mining.

RESULTADOS VARIADOS

México se ha convertido en una jurisdicción difícil para los inversionistas mineros debido a la corrupción, los problemas de seguridad y otros riesgos, según Staude.

Si bien ha habido historias de éxito de alto perfil, como la de Torex Gold, cuya mina de oro El Limón-Guajes (en la foto) es una de las más grandes del país, otros inversionistas que se habían comprometido con proyectos en el país están bajando los brazos.

“También vemos empresas, particularmente internacionales o canadienses, que, incómodas con la seguridad y otros problemas, deciden vender proyectos para trasladarse y enfocarse más en Canadá después de haber operado en México por un tiempo”, agregó el ejecutivo.

Fuente: BNamericas