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La Fundación Alberto Baillères, en alianza con la UNESCO, presenta Modelo Social, una propuesta para fortalecer comunidades educativas

El principal objetivo es acompañar a las comunidades educativas para crear espacios sostenibles de bienestar y desarrollo humano. La Fundación Alberto Baillères, en alianza con la Organización de las Naciones

hace 4 meses

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El principal objetivo es acompañar a las comunidades educativas para crear espacios sostenibles de bienestar y desarrollo humano.


La Fundación Alberto Baillères, en alianza con la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), presentó su Modelo Social, una propuesta para fortalecer comunidades educativas.


El propósito del Modelo Social es acompañar a las comunidades educativas en la creación colaborativa de hábitats educativos, concebidos como espacios sostenibles de bienestar y de desarrollo humano para todos los miembros de la comunidad. Así, se busca contribuir al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030, particularmente el ODS 4 y el ODS 17, relativos a las metas en materia de educación y creación de alianzas sociales en favor de objetivos globales, respectivamente.


Desde 2009, la Fundación Alberto Baillères impulsa iniciativas educativas que respondan a las necesidades pedagógicas de niñas, niños y jóvenes mexicanos. En el contexto de los sismos de septiembre de 2017, y como respuesta a los daños causados en la infraestructura escolar, la Fundación destinó recursos para la reconstrucción de escuelas públicas dañadas, para el desarrollo de nueva infraestructura física educativa y, sobre todo, para trabajar de forma participativa y colaborativa con distintos actores de las comunidades educativas: estudiantes, docentes, autoridades y familias como agentes de cambio. Ejemplo de ello es la colaboración con la UNESCO México, instancia que ha realizado desde 2020 un acompañamiento cercano para el fortalecimiento del Modelo Social y el registro de prácticas y aprendizajes relevantes para esta y otras iniciativas impulsadas desde la sociedad civil, en favor de la educación.


A partir de esta experiencia, la Fundación Alberto Baillères diseñó su Modelo Social para atender a comunidades educativas en condiciones de vulnerabilidad. El Modelo Social está integrado, por un lado, por un componente social que acompaña a las comunidades educativas y favorece la organización y la participación; y por otro, por un componente de infraestructura que impulsa mejoras en los espacios escolares para que sean sostenibles, seguros, dignos e incluyentes.


El evento de Presentación del Modelo Social contó con la participación de directivos de la Fundación Alberto Baillères, de la UNESCO y de Grupo Bal, así como del titular de la Autoridad Educativa Federal en la Ciudad de México, doctor Luis Humberto Fernández, y de otras autoridades educativas y miembros de las comunidades educativas.


El encuentro comenzó con un mensaje de bienvenida del Presidente de Grupo Bal y de la Fundación Alberto Baillères, Don Alejandro Baillères, quien afirmó: “Nuestro deseo —mi deseo— es que la Presentación de este Modelo Social no sea un puerto de llegada, sino un punto de partida para nuevos proyectos, en nuevos entornos, siempre en favor de la educación de calidad para los niños, las niñas y los jóvenes mexicanos, y en beneficio de las comunidades educativas en su sentido más amplio. (...) Deseamos —deseo— que este Modelo Social haga prosperar el legado de Don Alberto Baillères, cuya generosidad ha sido la guía, el faro, que hoy nos convoca”.


Enseguida, desde el Presídium, Eduardo Silva, Consejero de la Fundación, explicó que se espera del Modelo Social que “se traduzca en mejoras reales, tangibles y sostenibles para todos los miembros de la comunidad educativa, no solo en términos del derecho a una educación de calidad y del acceso a espacios seguros, innovadores y adecuados para el aprendizaje, sino también en cuanto a la fortaleza de los vínculos comunitarios y a la capacidad de transformación de la propia comunidad hacia comportamientos, actitudes y prácticas que pongan siempre por delante el bien común”.


En su oportunidad, Frédéric Vacheron, Representante de la UNESCO en México, mencionó que el Modelo Social presentado “responde a la necesidad de crear entornos educativos sostenibles, pacíficos, incluyentes y adecuados para el aprendizaje, mediante una aportación pedagógica y arquitectónica denominada ‘la construcción de hábitats educativos’, noción clave para entender lo que hoy tendrían que ser todas las escuelas de México y del mundo”.


Por su parte el titular de la Autoridad Educativa Federal en la CDMX, doctor Luis Humberto Fernández, reconoció el esfuerzo extraordinario de Alejandro Baillères para mantener estos proyectos y destacó: “Don Alberto siempre vio en México la solución de todos los problemas. Que hoy estemos hablando de este proyecto (el modelo social) es parte de un legado que sin duda irá trascendiendo con el tiempo. Un legado que sin duda está ligado con la educación. La pandemia nos da una coordenada muy interesante ¿Cuáles fueron las escuelas que mantuvieron el mejor desempeño durante la pandemia? Fueron las que tenían comunidades más comprometidas y participativas. La base de la escuela es la comunidad. Cuando hacemos una escuela y no va acompañada de un modelo social, de un modelo de participación, de un modelo de compromiso, lo que estamos haciendo son ladrillos huecos. La gran aportación de este modelo es que tiene una sólida base académica, y tiene la experiencia en las calles, en Ecatepec, Yucatán y en la Ciudad de México".

Para cerrar la mesa de Presídium, Rosa Isela Gluyas, Directora de Fundación Alberto Baillères, resaltó la importancia de las alianzas en el logro de objetivos comunes y para contribuir al ejercicio pleno del derecho a la educación en las comunidades más vulnerables de nuestro país: “Con el lema de la Fundación Alberto Baillères, En comunidad para transformar, nuestra labor de vinculación con las comunidades educativas nos ha permitido reconocer nuestro papel de agente que habilita un proceso de diálogo y de acción reflexiva,
que entreteje redes de colaboración para activar voluntades y establecer acuerdos”. Asimismo, agradeció a todas las personas e instituciones que han colaborado con la Fundación.


Al concluir los mensajes de inauguración, se organizó el panel “Crear alianzas en favor de la educación”, en el que participaron representantes de la UNESCO, de la Secretaría de Educación Pública y miembros de las comunidades educativas.

Durante el cierre del evento, Eduardo Silva encabezó un sentido homenaje a Don Alberto Baillères, quien falleció hace unos meses, en febrero de 2022. Los asistentes dedicaron 30 segundos de silencio, seguidos de 30 segundos de aplausos, a quien fuera el fundador y benefactor de la Fundación.


Hoy, a la luz de este Modelo Social, la Fundación Alberto Baillères ha celebrado la inauguración de las dos primeras escuelas —la Escuela Primaria Amado Nervo y la Preparatoria Oficial 94—, así como la rehabilitación integral del complejo educativo La Presa, en el municipio de Ecatepec, en el Estado de México. Además, dos nuevos proyectos están en marcha: la construcción de un complejo educativo en el municipio de Kanasín, Yucatán, y de otro complejo educativo en la alcaldía Iztapalapa, en la Ciudad de México. Estas iniciativas serán la punta de lanza de los nuevos proyectos que se desarrollen en otras localidades.

Con estos resultados se sigue construyendo lo que Don Alberto Baillères afirmó con convicción: “La educación es un poderoso instrumento que ofrece a niños, niñas y jóvenes la posibilidad de ampliar sus oportunidades de bienestar subjetivo y de desarrollo colectivo. Esto puede traducirse en mayor prosperidad, en mejores condiciones de equidad y justicia, que ayuden a fortalecer el tejido social y a afianzar los vínculos de confianza y el sentido comunitario en los entornos educativos”.

Editorial

Publicado hace 4 meses

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