Por Moisés Gómez Reyna

Si bien en los últimos años las mujeres han incrementado de forma notable su participación política en México y Sonora, esto aún no se refleja para la mujer promedio en una mayor equidad laboral y de oportunidades respecto a los hombres.

Hace unos días el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) dio a conocer los resultados de su informe sobre la evolución de la pobreza laboral en México al segundo trimestre de 2021.

Según este organismo, entre abril y junio de este 2021, las mujeres tuvieron un ingreso laboral promedio de 3 mil 804 pesos mensuales, mientras que en los hombres fue de 4 mil 755 pesos.

Por lo tanto, al segundo trimestre de este año, la brecha salarial entre hombres y mujeres fue del 20.0%, cifra que es mayor al 17.9% del primer trimestre, y al 15.5% del tercer trimestre de 2020.

Esto significa que la brecha entre los ingresos de hombres y mujeres lejos de reducirse, más bien se ensancha aceleradamente, sobre todos desde el inicio de la pandemia.

Es de llamar la atención que este retroceso se está presentando en un contexto donde cada vez es más mujeres tienen acceso a la toma de decisiones en los poderes ejecutivos y los congresos federales y estatales.

En el gabinete federal, 8 de 19 (42%) secretarías se encuentran encabezadas por una mujer. Además, para el periodo 2021-2024, la Cámara de Diputados federal contará con 248 legisladoras, es decir, el 49% de los 500 escaños disponibles. En la legislatura saliente la proporción es del 48%.

En el caso de Sonora, existe el compromiso para que el próximo gabinete estatal sea paritario, es decir, distribuido por igual entre hombres y mujeres.

Finalmente, en el caso del Congreso del Estado, las mujeres serán mayoría en la legislatura 2021-2024, ya que ocuparán 19 de las 33 diputaciones, lo que representa el 58% de las curules existentes. En la legislatura saliente la proporción de mujeres diputadas es del 42%.

Pese a estos buenos números, que reflejan el incremento de la participación política de las mujeres, contrasta el reducido avance que tiene este sector de la población en la obtención de mandos medios de gobiernos.

El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), publicó este año el estudio “Mujeres en el Gobierno, Más Allá de la Foto”, donde analizó más de 290 instituciones del Gobierno federal, con énfasis en el puesto y nivel de ingresos de más de 168 mil personas que trabajan en las secretarías de Estado.

El organismo encontró que sólo el 30% de las direcciones generales del gobierno federal son ocupadas por mujeres y este porcentaje disminuye a 28% para las jefaturas de unidad, el tercer puesto de mando más alto, sólo detrás de las subsecretarías de estado.

Adicionalmente, determinó que la brecha salarial promedio en todo el Gobierno federal es de 26%, ya que por cada 100 pesos que gana un hombre, una mujer percibe en promedio 74 pesos.

Esto sucede a pesar de que el gobierno federal cuenta con un tabulador de sueldos, pero éste no compensa la desigualdad de género que existe en la asignación de los puestos directivos, por lo tanto, una menor participación de las mujeres en los cargos jerárquicos más altos tiene un impacto en la brecha salarial.

Para reducir estas inequidades, el IMCO propone desde luego la inclusión de más servidoras públicas en los puestos directivos de gobierno, publicar indicadores de género sobre la estructura gubernamental y promover prácticas de igualdad laboral en el servicio público.

Sería importante que el Gobierno estatal y los municipales entrantes, adoptaran estas recomendaciones, a fin de que todos los órdenes de Gobierno den un paso más hacia la equidad de género y se conviertan en sus verdaderos promotores, más allá de discursos y buenas intenciones.

@gomezreyna