Pan American Silver planea reanudar progresivamente sus operaciones suspendidas en Latinoamérica para aprovechar la subida de los precios del oro y el debilitamiento de las monedas locales ahora que se flexibilizan las cuarentenas decretadas por el COVID-19.

La minera cerró operaciones en Perú, México, Argentina y Bolivia en respuesta a los confinamientos aplicados en marzo, mientras que sus minas canadienses continuaron operando de manera reducida. No obstante, la compañía planea reiniciar la mayoría de sus minas en los próximos días gracias al levantamiento de algunas restricciones.

Reanudaciones planificadas

Pan American ya está reiniciando operaciones en Manantial Espejo en Argentina luego de que la minería fuera clasificada como actividad esencial a principios de abril, indicó el presidente ejecutivo del grupo, Michael Steinmann, en una teleconferencia sobre los resultados del 1T.

Sin embargo, los niveles de explotación subterránea se reducirán mientras se despliega personal para el reinicio de las minas Cose y Joaquín, que abastecen a Manantial Espejo.

En Bolivia, la compañía se prepara a reanudar funciones en San Vicente luego de la autorización otorgada por el gobierno el jueves a actividades mineras.

En Perú, se están sosteniendo conversaciones con la dirigencia política para permitir que las operaciones de La Arena y Shahuindo de Pan American se reactiven con una capacidad reducida, posiblemente el lunes.

Finalmente, en México la compañía se está preparando para un eventual reinicio de operaciones en La Colorada y Dolores el 18 de mayo, gracias a normas que benefician a municipios con casos nulos o reducidos de COVID-19.

Las medidas de cierre en el país finalizarán recién el 30 de mayo.

"La reanudación de operaciones se realizará bajo un enfoque gradual y cuidadoso, siguiendo las pautas de atención médica y los decretos gubernamentales en cada país en el que operemos, lo que podría llevar varias semanas", aclaró Steinmann.

Además, podría incluir modificaciones para guardar un mayor distanciamiento físico y protocolos para proteger la salud y seguridad de los trabajadores y las comunidades, agregó.

La producción limitada continúa a partir de la lixiviación en pilas en minas a cielo abierto, indicó el ejecutivo, y los activos canadienses de la empresa están operando a alrededor del 90% de su capacidad.

Resultados

Un reinicio de operaciones podría permitir a Pan American dar vuelta la página luego de un débil 1T, cuando la menor producción de plata y los gastos no monetarios pesaron sobre sus números.

"Los márgenes de ganancia deberían beneficiarse de la mejora en los precios del oro sumada a una baja de costos por la depreciación de las divisas en nuestras jurisdicciones de operación", indicó Steinmann en un comunicado.

La compañía registró una pérdida neta de US$77,2mn en el 1T, que contrasta con una utilidad de US$3,32mn en el mismo lapso del año pasado.

La cifra del 1T refleja un gasto por impuestos de US$52,7mn, explicado principalmente por devaluaciones de ciertos activos tributarios denominados en moneda extranjera, una pérdida de inversión de US$28,3mn por ajustes en la participación de la compañía en New Pacific Metals, US$16,0mn en costos de cuidado y mantenimiento, y pérdidas por US$8,8mn en contratos en moneda extranjera.

Los ingresos aumentaron de US$254mn a US$358mn, en parte debido a una mayor producción de oro luego de la adquisición de Tahoe Resources en febrero de 2019, y a la subida de los precios del oro.

Pan American produjo 156.100oz de oro, por encima de las 80.500oz de un año antes, a precios promedio efectivos de US$1.580/oz que superaron los US$1.302/oz del período anterior.

La producción de plata fue de 5,56Moz, por debajo de los 6,13Moz de igual período del año pasado, debido a las suspensiones por el COVID-19 y la falla de un circuito de ventilación subterráneo en La Colorada. Los precios efectivos de la plata promediaron US$16,50/oz, frente a los US$15,52/oz del 1T19.

Los costos sostenidos todo incluido sobre una base consolidada fueron de US$3,49/oz para la plata comercializada, por debajo de los US$10,51/oz de un año antes.