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Promueve Esperanza Silver de México educación y empleo en Morelos

Varios años después de verse obligados a abandonar sus estudios, 14 adultos de la comunidad indígena de Tetlama, en Temixco, obtuvieron su certificado de preparatoria Como parte de su responsabilidad

hace 6 meses

Última Publicación ¿Las mineras están descartando operaciones a cielo abierto en México? por Editorial public

Varios años después de verse obligados a abandonar sus estudios, 14 adultos de la comunidad indígena de Tetlama, en Temixco, obtuvieron su certificado de preparatoria

Como parte de su responsabilidad social y aún sin haber iniciado operaciones, el proyecto minero Esperanza, de la empresa Esperanza Silver de México, impulsa un plan de inversión social, donde uno de los pilares fundamentales es el apoyo a la educación.

La falta de recursos económicos suficientes en algunos casos, sumado a la ausencia de una escuela de educación media superior en su comunidad orilló a decenas de jóvenes que viven ahí a interrumpir sus sueños de convertirse en profesionistas.

Una de estas historias es la de Ana María Hernández Allende quien, 29 años después de cursar la Secundaria, hace apenas unas semanas logró graduarse de la prepa.

“Yo quería estudiar la Preparatoria, pero la verdad aquí no había ni becas, no había nada, entonces mi papá era agricultor, se dedicaba a la siembra de tierras, entonces no tenía el modo económico para mandarme a otra escuela, porque aquí no había preparatoria, tenía que mandarme fuera del pueblo.

Las ganas de Ana María por aprender cosas nuevas la llevaron a tomar varios cursos a lo largo de su vida, “me casé, pero lo que a mí me importaba era superarme, entonces me puse a meterme a varios cursos, estuve becada en el municipio en el 2012, tuve un curso de recreación, pedagogía y baile y también me metí a un curso de primeros auxilios, me metí a un curso de Nueva Vida, de pláticas de alcoholismo y drogadicción, me metí al INEA y en el año 2015 me eligieron como la primera mujer ayudante municipal de mi pueblo”.

Sin embargo, lo que ella deseaba era continuar con su formación académica, lo cual durante muchos años le fue imposible, pues además del costo económico, los horarios de escuela no eran accesibles.

Fue a través del programa “Educatón, tu prepa en un jalón”, como Ana María, junto con otras 34 personas, se inscribió en esta modalidad de estudio, con clases presenciales ofrecidas directamente en la comunidad de Tetlama.

Editorial

Publicado hace 6 meses

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